En el marco de la conmemoración del Día Internacional de la Protección de Datos, fecha que evoca la firma del Convenio 108 en 1981 como el primer tratado vinculante contra el uso indebido de la información personal, el escenario actual presenta desafíos críticos. El subcomisario Carlos Zurita, segundo jefe de la División Ciberdelitos de la Policía de Catamarca, ha lanzado una advertencia contundente sobre el estado de la seguridad ciudadana. Según el funcionario, gran parte de los datos personales de los argentinos ya han sido vulnerados tras filtraciones históricas en bases de datos estatales de máxima relevancia, tales como el RENAPER, el sistema de licencia de conducir y la Dirección Nacional de Migraciones, encontrándose hoy disponibles para la venta en la Dark Web.
Frente al fortalecimiento técnico de las plataformas digitales, los delincuentes han desplazado su foco hacia lo que Zurita denomina "hackeo humano" o ingeniería social. Esta modalidad no busca quebrar la seguridad de aplicaciones como WhatsApp, sino manipular al usuario mediante ardides para que este cometa el error de entregar sus propias credenciales.
En la provincia, la maniobra más recurrente involucra falsos trámites vinculados a Tarjeta Naranja, donde bajo la promesa de nuevos plásticos o ampliación de márgenes de crédito, los estafadores inducen a las víctimas a entregar códigos de validación esenciales para el robo de cuentas.
Riesgos legales y sectores vulnerables
La entrega de fotografías del DNI constituye uno de los puntos de mayor vulnerabilidad actual. Con una simple imagen del documento, los ciberdelincuentes poseen la capacidad de abrir cuentas en billeteras virtuales, operar en plataformas de criptoactivos o generar deudas legales a nombre del damnificado. Este proceso puede derivar en la triangulación de dinero ilícito proveniente de otras estafas, lo que sitúa al titular del documento como el principal sospechoso ante el sistema judicial.
Esta problemática impacta con especial dureza en los adultos mayores, quienes a menudo utilizan la tecnología de forma limitada y son blanco fácil de engaños. Ante cualquier pedido de dinero, la recomendación oficial es realizar una llamada de línea tradicional para verificar la identidad del solicitante. Finalmente, se recuerda que ninguna institución bancaria solicitará jamás claves o tokens por vías informales; ante tales eventos, se insta a la población a contactar al 911 o a la Fiscalía Nº 7 para radicar la denuncia correspondiente.