Declararon culpables a los tres imputados por el Crimen de La Ciénaga
Los acusados fueron hallados culpables en distintos grados por el homicidio ocurrido en diciembre de 2022 en Belén. La audiencia de cesura definirá las penas el próximo martes en la Capital.

Hace minutos, en la ciudad de Belén, los integrantes del jurado popular dieron a conocer el veredicto en el marco del juicio por el crimen de Fernando Reyes, ocurrido en diciembre de 2022. La resolución judicial establece responsabilidades diferenciadas entre los acusados, con condenas por delitos de extrema gravedad que reflejan la complejidad del caso.

El jurado declaró culpable a Dana Martínez, pareja de la víctima, del delito de homicidio triplemente agravado por:

  • Relación de pareja previa
  • Alevosía
  • Concurso premeditado de dos o más personas

Todo ello en carácter de coautora.

Por su parte, Simón Alcides Toranzo fue encontrado culpable de homicidio doblemente agravado por:

  • Alevosía
  • Concurso premeditado de dos o más personas

También en calidad de coautor.

En cuanto a María Villagra, el jurado la declaró culpable de encubrimiento agravado, al tratarse de un delito especialmente grave, en calidad de autora.

Observaciones técnicas y definición de la pena

Si bien el veredicto estableció las responsabilidades penales, la cuantía de la pena aún no fue determinada. Esta se dará a conocer en la audiencia de cesura, prevista para el próximo martes en la Capital catamarqueña.

No obstante, durante la lectura del veredicto se introdujo una salvedad relevante: el agravante de concurso premeditado por dos o más personas no puede invocarse en el caso de Villagra. Esto se debe a que fue condenada por un delito menor en relación a su imputación primaria.

Ante esta situación, se solicitó al jurado subsanar la cuestión, lo que introduce un elemento técnico que podría incidir en la interpretación final de las responsabilidades y, eventualmente, en la determinación de las penas.

La reconstrucción del hecho según la Fiscalía

De acuerdo con la hipótesis sostenida por la Fiscalía, el crimen se produjo entre el 3 y el 4 de diciembre de 2022, en un contexto inicialmente planteado como un encuentro social.

Según esta versión, Fernando Reyes había acordado reunirse con Dana Martínez y María Villagra para asistir a un baile en el Club San Roque, ubicado en La Ciénaga.

Durante el trayecto, siempre según la acusación, las mujeres habrían convencido a la víctima de tomar un camino alternativo cercano a la Ruta Nacional 40. Ese desvío resulta central en la reconstrucción del hecho, ya que allí se encontraba aguardando Simón Alcides Toranzo.

El ataque: secuencia de violencia y desenlace fatal

La Fiscalía sostuvo que, una vez en el lugar, se produjo el ataque. La secuencia reconstruida indica que:

  • Toranzo habría iniciado la agresión, arrojando una piedra que impactó en la cabeza de Reyes.
  • Posteriormente se produjo un forcejeo.
  • En ese contexto, Martínez habría colaborado, golpeando a la víctima con un objeto.
  • Villagra, por su parte, lo habría agredido también con piedras.

El episodio culminó con un acto final de extrema violencia. Según la reconstrucción fiscal, cuando la víctima ya se encontraba reducida, fue atacada nuevamente con una piedra de gran tamaño, lo que le habría provocado la muerte.

Un caso atravesado por la planificación y la participación múltiple

Los elementos considerados por el jurado refuerzan la hipótesis de un hecho en el que existió participación coordinada entre los implicados, aunque con distintos niveles de responsabilidad penal.

La calificación de homicidio agravado por alevosía y por concurso premeditado en el caso de dos de los acusados subraya la gravedad del accionar, mientras que la condena por encubrimiento agravado en el caso de Villagra introduce un matiz clave en la interpretación judicial del rol de cada participante.

Expectativa por la audiencia de cesura

Con el veredicto ya emitido, el proceso entra ahora en su etapa final. La audiencia de cesura, prevista para el próximo martes, será determinante para establecer las penas concretas que deberán cumplir los condenados.

Este tramo final no solo definirá la respuesta punitiva del sistema judicial, sino que también cerrará un proceso que, desde diciembre de 2022, ha estado marcado por la reconstrucción de un hecho violento, la evaluación de pruebas y el análisis detallado de las responsabilidades individuales.

El fallo del jurado popular constituye así un punto clave, pero no definitivo, en un caso que aún espera su resolución completa en términos de sanción penal.