El exfuncionario acusado de abusos en un hogar de La Plata se negó a declarar
En una audiencia clave para la causa que conmociona a la capital bonaerense, el imputado G.D.F. optó por no prestar testimonio mientras la fiscalía evalúa solicitar la prisión preventiva

La causa judicial que investiga graves delitos contra la integridad sexual en el histórico Hogar Obra Padre Cajade ha sumado un capítulo determinante. El exfuncionario provincial G.D.F., recientemente detenido tras una serie de denuncias que involucran a menores en situación de vulnerabilidad, compareció ante el fiscal Álvaro Garganta, titular de la UFI N° 11 de La Plata, pero decidió hacer uso de su derecho constitucional a no declarar. Esta decisión de guardar silencio mantiene al acusado bajo arresto, mientras las autoridades judiciales profundizan las pericias para avanzar hacia una eventual instancia de juicio oral.

La gravedad de los hechos imputados

La investigación, que ha causado un impacto profundo en la comunidad platense, se centra en una serie de vejaciones que se habrían prolongado durante años dentro de una institución emblemática. Según los elementos recolectados por el Ministerio Público Fiscal, la acusación contra G.D.F. es de extrema gravedad, configurándose bajo las figuras de corrupción de menores, abuso sexual gravemente ultrajante y abuso sexual con acceso carnal agravado. Los datos técnicos del expediente indican que los hechos habrían comenzado alrededor del año 2015, contabilizándose hasta el momento al menos seis episodios delictivos concretos. El perfil de los denunciantes es diverso, incluyendo tanto a jóvenes que en la actualidad tienen entre 15 y 18 años, como a adultos que, tras haber superado la mayoría de edad, decidieron judicializar los abusos que habrían padecido durante su infancia bajo el cuidado de la institución.

Perfil del acusado y repercusión política

La figura de G.D.F. no era ajena a la esfera pública local. El imputado era reconocido como un militante de derechos humanos, hijo de desaparecidos durante la última dictadura militar, y mantenía lazos estrechos con diversos sectores de la militancia política en La Plata. Su influencia se extendía más allá de su labor como educador popular en el Hogar Cajade, ocupando además el cargo jerárquico de director de Región de Casas de Cuidado de la provincia de Buenos Aires. El estallido de la causa, provocado por el testimonio de familiares de las víctimas semanas atrás, obligó a una desvinculación inmediata. El exfuncionario fue apartado tanto de su función pública como de la institución fundada por el Padre Cajade. Esta rápida remoción de sus cargos refleja la sensibilidad social frente a un hombre que, valiéndose de su posición de poder y confianza, habría ejecutado los actos denunciados en un refugio destinado precisamente a la protección de los menores.

La postura de la institución y el futuro del proceso

Desde el Hogar Obra Padre Cajade, la respuesta ha sido de una condena explícita y un compromiso con la transparencia. A través de un comunicado oficial, la entidad reafirmó sus valores fundacionales, declarando que habilitar espacios de escucha, creer en la palabra de los jóvenes y actuar en consecuencia son los pilares fundamentales de su construcción. Actualmente, el equipo profesional del hogar brinda contención psicológica a las víctimas y al resto de los jóvenes que conviven en el refugio. Por su parte, el fiscal Álvaro Garganta se encuentra analizando la viabilidad de solicitar la prisión preventiva. Esta medida cautelar se fundamenta en la existencia de riesgos procesales concretos y la extrema gravedad de los delitos imputados, elementos que, a criterio de los investigadores, justifican que el exfuncionario permanezca detenido hasta el desarrollo del juicio. La sociedad platense sigue de cerca cada paso de una investigación que busca alcanzar justicia para las víctimas y determinar la responsabilidad de quien, durante años, ocupó un rol de cuidado sobre niños desprotegidos.