En un nuevo intento por destrabar una investigación que mantiene en vilo a la provincia de Córdoba y al país, el Gobierno Nacional ha decidido reforzar las herramientas de búsqueda de Lian Gael Flores Soraide. A través de la Policía Federal Argentina (PFA), se comunicó que el Ministerio de Seguridad de la Nación incrementó la recompensa oficial a la suma de $20.000.000. Esta medida busca incentivar la aparición de testimonios o datos relevantes que permitan romper el silencio en torno a un caso que, desde su inicio en febrero de 2025, ha desafiado los esfuerzos de las fuerzas de seguridad locales y federales.
La decisión administrativa, formalizada bajo la Resolución N°52/2026, representa un compromiso estatal por reactivar el flujo de información en la causa. El monto está destinado a toda persona que, sin haber intervenido en el eventual hecho delictivo, brinde datos útiles que contribuyan de manera directa al avance de la investigación o al hallazgo del niño, quien tenía apenas 3 años al momento de su desaparición.
La tarde del 22 de febrero: el inicio del misterio
La reconstrucción de los hechos nos traslada a la apacible localidad de Ballesteros Sud, en el interior cordobés. La tarde del 22 de febrero de 2025, la cotidianidad de la familia Flores Soraide se quebró definitivamente cuando Lian desapareció del patio de su propia vivienda mientras sus padres dormían la siesta. El último contacto visual con el menor lo tuvo su madre, aproximadamente a las 15:30 horas. Al despertar, apenas una hora después, los progenitores advirtieron la ausencia del niño y lo que comenzó como una búsqueda doméstica y desesperada por los alrededores del hogar pronto escaló a una alarma comunitaria que involucró a todos los habitantes del pueblo.
Los padres alertaron rápidamente a los vecinos, quienes se sumaron a la inspección de campos y caminos rurales circundantes. Los esfuerzos iniciales se concentraron en puntos críticos de la geografía local, como la zona de un cortadero de ladrillos donde desempeña tareas laborales la gente del pueblo. Este sector resultó ser particularmente complejo para los rescatistas, ya que se trata de un predio lleno de rincones, con hornos y cuevas de secado que presentan múltiples dificultades para una visualización rápida y efectiva. Pese a la intensidad de esta primera respuesta civil, no se logró encontrar rastro alguno del menor, lo que obligó a la intervención formal de las autoridades al caer la noche.
Con la denuncia formal, el operativo de búsqueda adquirió dimensiones extraordinarias. Se movilizaron patrullas rurales, cuerpos de bomberos y rescatistas especializados, a los que se sumaron con el correr de las horas fuerzas nacionales como Gendarmería. La tecnología fue un pilar fundamental en los rastrillajes, incluyendo el uso de helicópteros y drones equipados con cámaras térmicas diseñados para detectar firmas de calor en zonas de difícil acceso. En total, más de 300 personas participaron de manera simultánea en la búsqueda, aunque la investigación se topó con un muro infranqueable al no aparecer ninguna pista física que indicara el camino seguido por Lian.
Ante la falta de resultados, casi una semana después de la desaparición, el caso pasó a tener intervención federal por orden del procurador general interino, Eduardo Casal. Para dotar a la investigación de mayores recursos técnicos y analíticos, se dispuso que los fiscales Alejandra Mángano y Marcelo Colombo, cotitulares de la Procuraduría de Trata y Explotación de Personas (PROTEX), trabajaran de forma conjunta con la fiscal de Villa María, María Virginia Miguel Carmona.
La jerarquización del caso sugiere que las hipótesis de trabajo contemplan escenarios de alta complejidad delictiva. Por ello, la PFA insiste en que la colaboración ciudadana es hoy la herramienta más poderosa para resolver el enigma.
Los canales oficiales para aportar información de forma anónima son la línea 134 o el correo electrónico denuncias@minseg.gob.ar. La nueva recompensa de $20 millones opera como un llamado de última instancia a la conciencia social para encontrar a Lian Gael Flores Soraide, cuya ausencia sigue siendo una herida abierta en el corazón de la provincia.