En un acto que combinó fe, compañerismo y homenaje, efectivos de la policía provincial participaron este lunes de la peregrinación denominada "Policías Peregrinos de la Esperanza", organizada por la Dirección de Bienestar Policial. La actividad se desarrolló en el Polideportivo Policial, situado sobre la ruta nacional N° 38, en el sector sur de la capital.
La jornada contó con la presencia de las máximas autoridades de la fuerza, entre ellos el Jefe de Policía, Crio. Gral. (RE) Marcos Manuel Herrera; el Subjefe, Crio. Gral. Lic. Omar Gustavo Seiler; y el Inspector General, Crio. Gral. Sebastián Eduardo Carrizo. También asistieron representantes del Servicio Penitenciario Provincial, oficiales superiores, jefes, oficiales subalternos, suboficiales, agentes, cadetes, aspirantes a agentes, personal retirado de la institución, familiares y miembros de la comunidad.
El recorrido de la peregrinación abarcó distintos sectores del predio del Polideportivo Policial, en un ambiente de recogimiento y camaradería. Los participantes caminaron juntos portando pancartas con el lema del evento y realizando reflexiones durante el trayecto, fortaleciendo los lazos de unidad entre los miembros de la institución y su conexión con la espiritualidad.
La ceremonia culminó con la celebración de la Santa Misa, presidida por el Capellán Mayor, Subcomisario Pbro. Héctor Salas, y concelebrada por el Subcomisario Pbro. Guillermo Chanquia. Durante la homilía, se agradeció a Dios por su Misericordia y se elevaron plegarias por el eterno descanso de los policías fallecidos, en un gesto de recuerdo y homenaje a quienes sirvieron a la comunidad.
El acompañamiento musical estuvo a cargo de la Banda de Música de la Policía, que con sus acordes imprimió solemnidad, color y brillo a la ceremonia, reforzando el carácter emotivo del evento. Para los organizadores, la peregrinación representa una oportunidad para fortalecer la espiritualidad del personal policial y reconocer la labor cotidiana de quienes velan por la seguridad de la ciudadanía.
La Dirección de Bienestar Policial destacó la importancia de este tipo de actividades, que permiten combinar la formación profesional con la dimensión humana y espiritual de los agentes. Asimismo, se subrayó que la presencia de familiares y miembros de la comunidad fortalece el vínculo entre la policía y la sociedad, promoviendo valores de respeto, solidaridad y compromiso.
La jornada, que se desarrolla de manera anual, se ha convertido en un punto de encuentro para la reflexión, la oración y la unidad institucional. La organización adelantó que se prevé la continuidad de este tipo de eventos, con la finalidad de consolidar la tradición y reforzar los lazos de fraternidad entre los miembros de la fuerza y la comunidad a la que sirven.