Buenos Aires

Enjuician a un hombre que ató a un perro callejero a su camioneta, lo arrastró y lo mató

El dolor estuvo acompañado de marchas, la construcción de un monumento al perrito, la conmoción que pasaba fronteras y se hacía nacional y la denuncia penal, entre otras cosas.

13 Abril de 2022 03.48

A mediados de agosto de 2019, una noticia espantosa empezó a circular en los grupos de chat de los vecinos de Mar del Tuyú. Alguien había asesinado a “Rubio”, un perrito callejero que, desde hacía más de cinco años, vivía en una estación de servicio de la ruta 11.

Con las horas, el estupor se transformó en espanto, en dolor, en furia. El perro fue arrastrado por una camioneta a toda velocidad, que lo despellejó hasta el último suspiro del animal, y todavía más allá.

El monumento que le hicieron los vecinos de Mar del Tuyú. (Foto: Telenoche).
El monumento que le hicieron los vecinos de Mar del Tuyú. (Foto: Telenoche).

Los testigos apuntaron en una dirección inequívoca: el autor de tamaña atrocidad era un vecino del pueblo llamado Adrián Rodríguez. Todos lo conocían porque tenía una de las casas de elementos de camping más tradicionales de la zona.

Al dolor lo sucedieron las marchas, la construcción de un monumento al perrito, la conmoción que pasaba los límites del balneario y se hacía nacional, la denuncia penal, la resolución del Concejo Deliberante de declarar a Rodríguez como persona no grata, la clausura de su local por tener un polígono de tiro ilegal, la investigación del fiscal, y la pandemia.

Va a juicio el hombre acusado de matar al perro callejero. (Foto: Telenoche).
Va a juicio el hombre acusado de matar al perro callejero. (Foto: Telenoche).

Hoy esta historia agrega un capítulo más. Rodríguez va a ser juzgado. Los vecinos saben que la pena prevista, de hasta un año de prisión, poco hará para calmar la tristeza que los sacude desde hace casi tres años. Pero la perspectiva de que pueda sentar un precedente importante los impulsa.

Nada puede volver atrás lo que pasó. Pero tal vez una justicia a la altura pueda hacer que la barbarie que sufrió el perro “Rubio” puedan repetirse impunemente.