Escapó atada y casi desnuda: la joven que denunció a Barrelier en 2025 rompió el silencio
La víctima relató por primera vez el episodio por el que el asesino de Agostina fue imputado por privación ilegítima de la libertad. Contó cómo logró escapar de una vivienda del barrio Cofico y cuestionó que el acusado recuperara la libertad tras 20 días de detención.

La joven que denunció a Claudio Barrelier en mayo de 2025 decidió hablar públicamente por primera vez y reconstruyó los momentos de terror que vivió dentro de una vivienda ubicada en Del Campillo 878, en barrio Cofico. Su testimonio adquiere una nueva dimensión luego de que esa misma propiedad quedara vinculada a la investigación por el crimen de Agostina Vega.

La entrevista fue realizada por Cadena 3 con la voz de la víctima distorsionada para preservar su identidad. En ese marco, la mujer relató con detalle los hechos que derivaron en una causa por privación ilegítima de la libertad, expediente que continúa activo.

En aquel momento, la joven tenía 20 años. Según contó, logró escapar de la vivienda semidesnuda y atada para pedir auxilio a vecinos de la zona. A pesar de la gravedad de la denuncia, Barrelier permaneció detenido durante 20 días y recuperó la libertad el 26 de mayo de 2025 tras pagar una fianza de cinco millones de pesos.

El ingreso a la vivienda y las primeras señales de peligro

De acuerdo con su relato, ella llegó al domicilio junto a Barrelier y nada hacía prever lo que ocurriría después. Sin embargo, recordó que una vez dentro de la casa percibió una sensación inquietante.

"Yo no tenía miedo, pero presentía algo", señaló. Según explicó, el hombre cerró la puerta y comenzó a desplazarse por la vivienda mientras sostenía un cigarrillo. Poco después, sacó un arma y comenzó a interrogarla.

La víctima recordó que Barrelier la obligó a sentarse en un sillón y le preguntó a quién había compartido su ubicación y quién sabía que estaba allí. Posteriormente, afirmó que le exigió entregar su teléfono celular, la llevó hasta una habitación y la obligó a sentarse sobre una cama.

La amenaza, el arma y las ataduras

La situación escaló rápidamente. Según el testimonio, Barrelier le ordenó quitarse la ropa. En medio de la desesperación, la joven intentó comprender qué estaba sucediendo. "Le pregunté: '¿Querés tener relaciones?' y '¿Por qué de esta manera?'", recordó.

De acuerdo con su relato, el acusado respondió que supuestas personas que iban a llevar dinero debían verla "bien" y confiar en ella. La víctima describió el profundo estado de angustia que atravesó durante esos minutos.

"Estaba desesperada y llorando. Le dije que podría ser su hija, que por qué me estaba haciendo todo esto", expresó. También afirmó que Barrelier tenía en sus manos una pistola y una cinta adhesiva nueva. Según explicó, utilizó un cuchillo para abrir la cinta y posteriormente comenzó a inmovilizarla.

Entre los detalles aportados, sostuvo que:

  • Le ató los pies.
  • Le ató las manos.
  • Le cubrió la boca con cinta adhesiva.
  • Utilizó un cuchillo para preparar el material con el que la inmovilizó.

La huida que le permitió salvarse

La joven aseguró que logró escapar debido a que las ataduras en sus pies no habían quedado completamente ajustadas. Aprovechando esa circunstancia, salió corriendo de la vivienda y buscó ayuda en la calle.

"Salí corriendo y justo había un grupito de chicos que me ayudaron. Me dieron una remera porque yo salí en bombacha, casi desnuda", relató. La víctima recordó que pidió de inmediato que se comunicaran con la Policía. Su preocupación era doble: por un lado, porque aseguraba que el hombre estaba armado; por otro, porque todas sus pertenencias permanecían dentro de la vivienda.

"Tenía miedo de que me hiciera algo", sostuvo.

La llegada de la Policía y las pruebas presentadas

Según contó, cuando los efectivos policiales llegaron al lugar, Barrelier negó conocerla. "Él decía que no me conocía, que no sabía quién era, que era mentira", afirmó.

Además, indicó que en las inmediaciones existía una cámara de seguridad presuntamente vinculada a una peluquería de la zona. Tras el episodio, la joven fue trasladada al Polo de la Mujer. Más tarde se realizó un allanamiento en la vivienda denunciada. Durante ese procedimiento, según relató, fueron encontrados algunos de sus efectos personales. Entre los elementos hallados figuraban:

  • Sus zapatillas.
  • Una calza.
  • Un buzo.

Sin embargo, señaló que no fueron encontrados otros objetos que consideraba relevantes para la investigación. "Ahí encontraron mis zapatillas, la calza y un buzo, pero el celular no lo encontraron. Ni el cuchillo ni la pistola encontraron", manifestó.

Cuestionamientos a la actuación judicial

Uno de los aspectos más contundentes de su testimonio estuvo relacionado con el desarrollo posterior de la causa judicial. La joven aseguró que aportó pruebas y colaboró con la investigación, pero expresó su desacuerdo con la decisión que permitió la liberación de Barrelier.

"Yo presenté todo tipo de pruebas. Creo que fue muy injusto de parte de la Justicia que no hayan hecho nada y que lo hayan dejado preso 20 días", afirmó. También sostuvo que había solicitado ser informada en caso de que el acusado recuperara la libertad, pero aseguró que esa notificación nunca llegó.

"Yo ni sabía que había salido", dijo. Según explicó, fue convocada a declarar en dos oportunidades y su teléfono celular quedó retenido para la investigación. Después de esas instancias, aseguró no haber recibido más información sobre el avance del expediente.

"Me llaman a declarar, pasó ese día y a las dos semanas me llamaron a declarar de nuevo. Me retienen el celular y de ese día no supe más nada del caso", expresó.

"Podría haber sido yo"

La víctima afirmó que Barrelier nunca volvió a contactarla tras la denuncia. Sin embargo, reconoció que sintió un profundo impacto al conocer que Agostina había ingresado a la misma vivienda de barrio Cofico. En uno de los momentos más conmovedores de la entrevista, vinculó su propia experiencia con el desenlace que investiga la Justicia.

"Podría haber sido yo. Que no tuvo la misma suerte que tuve yo en salir", manifestó. La joven explicó que el temor la acompañó durante todo este tiempo y que esa fue una de las razones por las que había optado por guardar silencio.

No obstante, sostuvo que decidió hablar ahora porque considera necesario aportar su testimonio en el contexto del crimen de la adolescente. "Tuve mucho miedo. No voy a mentir que ahora también tengo miedo, pero yo creo que si hablo ahora es porque quiero que se haga justicia por esa nena", concluyó.