Inseguridad pública: Los robos con armas y en casas de familia, en preocupante alza
Entre el viernes y el domingo, se reportaron más de cincuenta ilícitos. Asaltos, “visitas a domicilios”, entre otras modalidades fueron utilizadas por los vándalos para apropiarse de lo ajeno.

La inseguridad no le da tregua a la Policía, ni aún en época de cuarentena. Durante el último fin de semana, se multiplicaron las denuncias por ilícitos contra la propiedad. Si bien la presencia policial en las calles para prevenir la violación del aislamiento social y obligatorio permite esclarecer algunos de estos hechos, preocupa la importante alza que tienen estos delitos.  
De acuerdo a la información oficial a la que tuvo acceso este diario, uno de los damnificados de la inseguridad del fin de semana fue un hombre de 40 años, César Mangaroni. El mencionado denunció en la Unidad Judicial Nº 6 que el día sábado, alrededor de las 11.00 de la mañana, en circunstancias que se desplazaba a pie por Avenida Güemes, fue interceptado por una motocicleta en la que se conducían dos personas, al llegar al cruce con Avenida Ahumada y Barros. Del rodado, un sujeto descendió empuñando un cuchillo y, bajo amenazas, lo obligó a que le entregara las pertenencias, dándole Mangaroni la billetera. Luego, escaparon. 

Dinero 
El robo en la casa n° 11 del barrio Norte del Sol Hábitat fue uno de los tantos denunciados en las unidades judiciales de la  Capital. La damnificada fue una mujer de 25 años de apellido González, en cuya casa desconocidos ingresaron durante la madrugada, previo a romper una ventana y sustrajeron de una de las habitaciones un teléfono celular Samsung modelo A 5 y la suma de diez mil pesos.  

Fugado 
Por otro lado, ayer a las cuatro de la madrugada, efectivos de la Comisaría Quinta llegaron a calle Obispo Esquiú y Vicente Poneza, alertados por un llamado telefonico, donde se estaba produciendo un ilícito. Al arribar, los uniformados divisaron a un sujeto, quien es conocido en el ambiente con el sobrenombre “Plufo”, intentando abrir la puerta de una panchería. Al adverir el arribo del móvil, el sujeto se fugó corriendo, dejando caer en la huída el cuchillo que empleaba para cometer el ilícito.