Una seguidilla de robos, bajo la modalidad de asalto (con armas) y arrebatos (en la vía pública), se denunciaron durante el fin de semana, en las distintas unidades judiciales. Uno de los hechos, el más grave por el medio utilizado por el delincuente, fue el denunciado por Abigail Calderón, en la Unidad Judicial n° 4. La joven, de 22 años, relató ser empleada de un local comercial al que, minutos después de las 19:00 horas, ingresó un sujeto desconocido, quien empuñando una navaja le exigió bajo amenazas que le entregara el teléfono celular y el dinero de la caja registradora.
Sin oponer resistencia, la empleada le dio el móvil y el dinero al delincuente, quien luego se marchó raudamente. Seguidamente, ingresó al local un empleado de una herrería que funciona al lado, quien le manifestó haber visto salir al sujeto del comercio, a quien identificó con nombre y apellido. En la denuncia, la mujer hizo mención a esos datos y según indicó, sería conocido en el ambiente delictivo. En la misma unidad judicial, una hora más tarde, se apersonó una adolescente -los datos personales se reservan- quien les manifestó que, en circunstancias que caminaba por Avenida Virgen del Valle, había sufrido el robo de su teléfono celular. Según declaró la jovencita, llevaba el teléfono en uno de los bolsillos de atrás del jeans, cuando un sujeto se le acercó y, sin mediar palabra, le sacó el teléfono y huyó corriendo.
Pedro Fernández también sufrió el arrebato de su teléfono celular. El mencionado denunció que a las 23:00 del sábado aproximadamente, cuando caminaba por la Avenida Gobernador Correa, fue interceptado por dos malvivientes, quienes, sin mediar palabra, le robaron el teléfono celular.
Gabriel Navarro, a las 22:00 horas, en Avenida Manuel Navarro y Benedicto Ruso, dos sujetos a bordo de una moto se le acercaron. El que iba de acompañante tomó las tiras de su morral y se lo arrancó sustrayéndoselo, en cuyo interior llevaba el teléfono celular.
Catamarca: secuestran cocaína, incautan un vehículo y arrestan a un hombre