Violencia de Género: detrás del 53% de los crímenes de mujeres
Un informe de la UFEM confirma que la violencia machista es la principal causa de muertes intencionales de mujeres en la Ciudad de Buenos Aires.

La problemática de la violencia estructural contra las mujeres continúa ocupando un lugar central en la agenda de seguridad y justicia de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Un reciente informe presentado por la Unidad Fiscal Especializada en Violencia contra las Mujeres (UFEM) arroja luz sobre una realidad cruda: el 53% de los homicidios de mujeres registrados en el distrito tienen como móvil probado la violencia de género. Este dato no solo es una cifra estadística, sino que confirma que el entorno privado y las relaciones interpersonales siguen siendo el escenario de mayor riesgo para las mujeres en la capital.

Radiografía de la Criminalidad en CABA

De acuerdo con los datos difundidos a través del portal Fiscales, durante el último año se contabilizaron un total de 19 homicidios dolosos de mujeres en el territorio porteño. Al desglosar esta cifra bajo la lupa de la perspectiva de género, se determinó que 10 de estos crímenes fueron cometidos estrictamente en contextos de violencia de género, lo que los encuadra bajo la figura de femicidio.

Este panorama permite observar una tendencia de estabilidad en la criminalidad específica contra las mujeres. La cifra actual de 19 víctimas se mantiene cercana a los registros obtenidos en los periodos de 2023 y 2024, ubicándose dentro del promedio observado durante la última década. Entre los años 2015 y 2024, la Ciudad ha registrado una media de aproximadamente 20 mujeres víctimas de homicidios dolosos por año, lo que marca una constante preocupante en la seguridad de este grupo poblacional en el territorio porteño.

El Perfil de las Víctimas y el Modus Operandi

El informe de la UFEM profundiza en las características demográficas y las circunstancias que rodean estos hechos violentos, permitiendo identificar patrones que se repiten año tras año. En términos etarios, la edad promedio de las víctimas de femicidio se sitúa en los 44 años, un dato que se encuentra en total sintonía con los registros históricos de la última década. Respecto a la mecánica de los ataques, se observó que en diversos casos analizados se utilizaron armas blancas de uso doméstico para consumar los crímenes, lo que sugiere una irrupción de la violencia extrema en ámbitos de cotidianeidad.

Asimismo, el contexto geográfico confirma que la violencia de género persiste como la principal causa de muertes intencionales de mujeres en la ciudad. Es importante destacar que, aunque la proporción de femicidios dentro del total de crímenes contra mujeres resultó ser levemente menor al promedio histórico registrado por la unidad fiscal, la letalidad por motivos de género sigue siendo el factor predominante en la estadística criminal femenina.

El Círculo de la Intimidad: Vínculos y Convivencia

Uno de los puntos más críticos señalados por la investigación es la cercanía existente entre la víctima y el victimario. Los datos desmienten la idea del "peligro externo" y sitúan la amenaza directamente dentro de los vínculos afectivos y familiares. En 9 de los 10 femicidios registrados, existía un vínculo previo entre la mujer y el agresor, tratándose principalmente de relaciones de pareja o familiares directos.

La peligrosidad de estos vínculos se ve potenciada de manera alarmante por el factor habitacional. El informe de la unidad especializada destaca que en cinco de esos diez casos, la mujer convivía con el hombre al momento de producirse el hecho. Esta situación de cohabitación subraya la extrema vulnerabilidad de las víctimas en sus propios hogares, transformando el espacio privado —que debería ser de resguardo— en el lugar de mayor exposición a la violencia letal.

Conclusiones y Perspectiva Institucional

Aunque las autoridades de la UFEM reconocen que la proporción de estos crímenes en relación al total de homicidios de mujeres tuvo una leve baja respecto al histórico, el diagnóstico final es contundente. La violencia por motivos de género continúa siendo el factor determinante detrás de la mayoría de las muertes violentas de mujeres en la Ciudad de Buenos Aires. La recurrencia de las cifras en la última década, consolidada entre 2015 y 2024, evidencia que el femicidio es una problemática estructural que requiere atención permanente por parte del sistema de justicia y de las políticas de seguridad para garantizar la integridad de las mujeres en el distrito.