La investigación por el matricidio de Norma Tula sumó un elemento determinante que, por el momento, condiciona el avance de la causa. La pericia psiquiátrica practicada a Joaquín Tula, imputado por el delito de homicidio doblemente calificado por el vínculo y por ensañamiento, concluyó que el joven presenta un cuadro de sintomatología psicótica aguda, es decir, una pérdida repentina del contacto con la realidad que puede manifestarse con delirios, alucinaciones y una profunda alteración del pensamiento.
El informe, elaborado por una médica psiquiatra del área de Salud Mental del Hospital Interzonal San Juan Bautista, donde el acusado permanece internado desde la semana pasada, fue remitido a la fiscal Alejandra Ruth Antonino. La profesional concluyó que Tula no reúne actualmente la estabilidad psíquica necesaria para afrontar una Junta de Evaluación Interdisciplinaria ni para participar de la investigación judicial, ya que no comprendería el alcance de las medidas procesales ni podría colaborar de manera útil con los investigadores.
Ante este escenario, la especialista recomendó postergar por 15 días la realización de esas pericias para permitir la consolidación del tratamiento farmacológico y evaluar la evolución clínica del paciente. Transcurrido ese plazo, será sometido a una nueva evaluación que determinará si está en condiciones de continuar con los estudios psicológicos y psiquiátricos previstos en el expediente.
En paralelo, la fiscal Antonino resolvió aceptar la presentación de Víctor Tula, hermano de la víctima y tío del imputado, como querellante particular en la causa. De esta manera, contará con representación legal y podrá intervenir activamente en el proceso penal mientras avanza la investigación por el brutal crimen ocurrido en el barrio La Chacarita.