El curso de una investigación criminal exige precisión, rigor procesal y la articulación coordinada de distintas dependencias del Estado. En este marco, y tras llevar a cabo tareas de su especialidad que permitieron avanzar en el esclarecimiento de un ilícito perpetrado en perjuicio de un ciudadano, personal de la División Investigaciones de la Policía concretó un procedimiento de vital importancia.
Esta medida judicial no surgió de manera aislada, sino que respondió estrictamente a una disposición emanada del Juzgado de Control de Garantías N° 2, bajo la solicitud formal de la Fiscalía de Instrucción N° 7. Para asegurar la legalidad y el correcto registro de las actuaciones, el operativo contó además con la valiosa participación de sumariantes pertenecientes a la Unidad Judicial N° 1. La convergencia de estos organismos permitió planificar y materializar con éxito una orden de allanamiento en un domicilio ubicado estratégicamente en el populoso barrio La Chacarita.
Hallazgo de elementos probatorios y recupero de fondos
El ingreso táctico y minucioso de los efectivos policiales al inmueble señalado en el marco de la causa judicial arrojó resultados positivos inmediatos para los investigadores. Durante la inspección exhaustiva de la vivienda, el personal de seguridad logró ubicar y recuperar una suma de dos millones de pesos, un capital monetario que, de acuerdo con las líneas investigativas preliminares, guardaría una relación directa con el ilícito cometido en perjuicio de la víctima masculina damnificada.
Ante la gravedad de los hechos y la necesidad de resguardar los elementos materiales probatorios para su peritaje posterior, las autoridades procedieron al decomiso formal de los bienes hallados en la escena.
Dinero en efectivo: Dos millones de pesos recuperados en el domicilio.
Dispositivo de comunicación: Un teléfono celular que concentraría información de alta sensibilidad e interés para el avance de la causa.
Arresto del sospechoso y puesta a disposición de la Justicia
La labor desarrollada por los uniformados no se limitó al interior del inmueble allanado. En forma simultánea, y como resultado del despliegue preventivo y operativo montado en las inmediaciones del lugar, los efectivos lograron interceptar y arrestar al supuesto autor del hecho.
El sospechoso fue identificado formalmente como un joven de apellido Zeballos, de 23 años de edad, quien tras su aprehensión fue trasladado y puesto a disposición de la Justicia interviniente. De este modo, el procedimiento judicial consolida una etapa crucial en la investigación, cerrando el cerco sobre el presunto responsable y asegurando tanto el capital sustraído como los medios digitales que permitirán esclarecer por completo las circunstancias del ilícito.