Milagro en la Cuesta del Portezuelo: un vehículo desbarrancó tras una falla mecánica
Un automóvil cayó al vacío en uno de los puntos más críticos del camino de cornisa tras un desperfecto técnico. El conductor salvó su vida al saltar del rodado escasos segundos antes del impacto.

La tranquilidad habitual que envuelve el paisaje de la Cuesta El Portezuelo se vio drásticamente alterada durante la jornada de hoy. Pasado el mediodía, exactamente a las 12:20, las fuerzas de seguridad fueron alertadas sobre un siniestro vial de gravedad ocurrido en las inmediaciones del Segundo Mirador, un punto geográfico de gran altura y complejidad técnica para la conducción dentro del Departamento Valle Viejo. La respuesta fue inmediata, coordinando un operativo de auxilio que involucró a diversas dependencias policiales y sanitarias para abordar la emergencia en un terreno de difícil acceso.

En primera instancia, efectivos de la Comisaría de San Isidro, actuando en estrecha colaboración con sus pares de la Seccional de Santa Rosa, se constituyeron en el lugar de los hechos. Allí pudieron constatar que un automóvil había perdido el contacto con la calzada, precipitándose hacia un barranco tras una serie de vuelcos que dejaron la estructura del rodado seriamente comprometida. La magnitud del incidente requirió que el perímetro fuera asegurado rápidamente para facilitar las tareas de los rescatistas y el personal médico.

El vehículo involucrado en el siniestro es un Chevrolet Corsa de color blanco, identificado con el dominio AA455DB. Al volante del rodado se encontraba Julio César Castro, de 50 años de edad, quien circulaba por la mencionada ruta de montaña al momento del incidente. Según los informes preliminares recabados en la escena por las autoridades competentes, y por causas que actualmente son materia de investigación judicial, Castro perdió el control del automóvil, lo que derivó en la salida de vía y el posterior vuelco hacia la pendiente.

La violencia del impacto y la naturaleza del terreno provocaron que el conductor sufriera diversas lesiones que demandaron atención médica inmediata. En el sitio del accidente, Julio César Castro fue asistido por facultativos médicos del SAME, quienes realizaron las primeras maniobras de estabilización necesarias dada la gravedad del contexto. Una vez que el paciente fue acondicionado para el transporte, se procedió a su traslado de urgencia hacia el Hospital San Juan Bautista de la Ciudad Capital, donde quedó internado para una evaluación más profunda de sus heridas.

La complejidad del rescate en una zona de barrancos exigió la intervención especializada de la Dirección Bomberos de la Policía de la Provincia, cuyo personal trabajó en asegurar el vehículo y colaborar en la extracción segura del accidentado. Paralelamente, la escena fue preservada para permitir el trabajo de los Peritos de la Dirección Criminalística, quienes realizaron las mediciones y peritajes mecánicos necesarios para intentar determinar qué factores desencadenaron la pérdida de control del Chevrolet Corsa.

El procedimiento legal quedó bajo la estricta órbita de la Fiscalía de Instrucción en turno del Distrito Este, autoridad que impartió las directivas pertinentes para el esclarecimiento del caso. Asimismo, Sumariantes de la Unidad Judicial N° 10 trabajaron en la confección de las actas y la recolección de testimonios. Este suceso pone de manifiesto, una vez más, los riesgos intrínsecos de la conducción en rutas de montaña y la importancia de la coordinación entre los cuerpos de bomberos, peritos y personal sanitario ante eventos de esta naturaleza en el territorio provincial.