Lo que comenzó como una mejora doméstica en una propiedad privada se ha transformado en el epicentro de una investigación judicial y forense que mantiene en vilo a la capital riojana. En una vivienda ubicada en un barrio de la zona sur de la capital de La Rioja, el propietario del inmueble realizó un descubrimiento perturbador mientras ejecutaba las excavaciones necesarias para la instalación de una pileta.
El hallazgo de restos óseos humanos se produjo de manera accidental cuando el dueño de casa cavaba un pozo en el patio. Al advertir la presencia de las piezas óseas entre la tierra, el ciudadano procedió al aviso inmediato a las autoridades pertinentes. La situación motivó el despliegue de personal policial, quienes tras confirmar la veracidad del hecho, dieron intervención inmediata al Juzgado de Instrucción en lo Criminal y Correccional N°1, que actualmente opera bajo el marco de la feria judicial.
El rol de la justicia y la inspección ocular
La causa ha quedado radicada en el tribunal a cargo de la Dra. María Cecilia Córdoba, quien encabeza las diligencias para esclarecer el origen y, fundamentalmente, la antigüedad de los restos encontrados. Como primera medida procesal, la magistrada ordenó una minuciosa inspección ocular en el terreno del domicilio, con el fin de resguardar la escena y recolectar indicios que permitan contextualizar el entierro.
De acuerdo con los datos recabados en las actas preliminares, los actuales propietarios del inmueble habían adquirido la vivienda en el año 2009. Este detalle cronológico es de vital importancia para los investigadores, ya que permite trazar una línea de tiempo sobre el uso del suelo y las posibles actividades previas al descubrimiento, ocurrido durante esta obra particular de excavación profunda.
Cooperación regional: el arribo de especialistas de Catamarca
Dada la complejidad técnica que requiere la manipulación y análisis de restos óseos, la justicia riojana solicitó la cooperación de expertos de la provincia vecina. En este contexto, arribó a la ciudad la licenciada María Fernanda Minotto, especialista en Arqueología y Antropología Forense de la provincia de Catamarca.
La participación de la licenciada Minotto se volvió indispensable luego de que, durante las tareas de excavación y la inspección supervisada, se detectaran más huesos en el sitio. La profesional tiene la tarea crítica de aplicar protocolos científicos para determinar dos vertientes posibles:
Hipótesis Arqueológica: Que los restos pertenezcan a antiguos pobladores de la región y posean un valor patrimonial e histórico.
Hipótesis Penal: Que los restos correspondan a una época contemporánea y estén vinculados a una causa criminal o a un hecho de relevancia penal que deba ser investigado por la justicia ordinaria.
Estudios técnicos y periciales en curso
La investigación continúa en curso y, hasta el momento, el Juzgado de Instrucción en lo Criminal y Correccional N.º 1 no ha descartado ninguna hipótesis. El predio permanece bajo custodia mientras se aguardan los resultados de los estudios técnicos y periciales detallados.
La labor de la antropóloga forense de Catamarca consistirá en el análisis morfológico y, de ser necesario, tafonómico de las piezas encontradas para establecer fehacientemente si la presencia de los huesos en ese patio de la zona sur responde a un contexto funerario antiguo o a eventos de otra índole. Por ahora, el hallazgo inesperado ha paralizado la obra doméstica y ha abierto un expediente que busca devolverle la identidad y el contexto a los restos óseos descubiertos bajo el suelo riojano.