La investigación se originó formalmente a partir de una denuncia penal radicada en la Unidad Judicial N° 12. En dicha sede se advirtió sobre la posible comisión del supuesto delito de Grooming, una figura penal que pone en grave riesgo la integridad de niños, niñas y adolescentes en entornos digitales.
Ante la gravedad de los hechos denunciados, la Fiscalía de Instrucción N° 7 asumió la dirección de la pesquisa y solicitó formalmente una medida de coerción y resguardo probatorio. Tras evaluar los elementos reunidos, el Juzgado de Control de Garantías de Tercera Nominación libró la respectiva orden de allanamiento, habilitando el despliegue operativo en el terreno para avanzar en el esclarecimiento de la causa.
El despliegue táctico en el paraje Pozo del Bajo
Para materializar la manda judicial, se diagramó un operativo coordinado que reunió a diversas fuerzas especiales y de seguridad con jurisdicción en la zona. Las acciones fueron ejecutadas de manera conjunta por los efectivos de la División Ciberdelitos de la Policía de la Provincia, quienes aportaron la experticia tecnológica necesaria, junto con sus pares de la Comisaría Departamental Bañado de Ovanta y los integrantes del Grupo GIBO.
El convoy policial se desplazó hasta un inmueble ubicado específicamente en el paraje Pozo del Bajo, perteneciente al departamento Santa Rosa. En el lugar, los uniformados aseguraron el perímetro y llevaron a cabo el allanamiento con estricto cumplimiento de los protocolos legales y de seguridad establecidos para este tipo de diligencias de alta complejidad.
Resultados del procedimiento y medidas procesales
Durante el desarrollo de la medida judicial en el inmueble requisado, los investigadores concentraron sus esfuerzos en la búsqueda de elementos informáticos y de comunicación que permitieran corroborar la hipótesis delictiva. Como resultado directo de la inspección, los policías lograron el secuestro del siguiente elemento de interés fundamental para la investigación:
Teléfono celular Redmi: Dispositivo electrónico incautado en el lugar de los hechos para su posterior análisis pericial.
Una vez finalizada la medida judicial, el aparato tecnológico quedó formalmente a disposición de la Justicia interviniente. Desde los estrados judiciales se impartieron las directivas pertinentes sobre las medidas a seguir en el marco del expediente. Asimismo, se confirmó que un hombre mayor de edad quedó supeditado a la prosecución de la causa, mientras continúan las diligencias procesales para determinar las responsabilidades penales correspondientes.