Este viernes continuó en la Oficina de Gestión de Audiencias (OGA) del Poder Judicial el juicio por jurados que tiene como acusados a Claudio Exequiel "Peyeyo" Flores y a su expareja, Yésica María del Valle Reartes, imputados por el intento de homicidio de Cristian Acosta, ocurrido en julio de 2022 en la zona sur de la Capital.
El proceso, que comenzó el jueves, avanzó con rapidez debido a la agilidad en la declaración de los testigos convocados. Tras finalizar esa instancia, el principal acusado decidió hacer uso de la palabra y sostuvo que no tuvo intención de matar a Acosta, sino que "solo quiso asustarlo", ya que -según afirmó- le habían dicho que la víctima le había robado algunas pertenencias.
Flores habló ante el jurado popular
De acuerdo con fuentes consultadas por La Unión, Flores expresó ante el jurado que su reacción no tuvo como objetivo causar la muerte de Acosta, sino enfrentar una situación que él creía motivada por un robo previo. Sus declaraciones fueron escuchadas con atención por las partes y por los ciudadanos que integran el jurado popular, quienes deberán definir el veredicto una vez que reciban las instrucciones finales del tribunal técnico.
El juicio continuará con esa etapa y posteriormente se conocerá el veredicto que determinará la responsabilidad penal de ambos imputados. Flores enfrenta la imputación de "homicidio calificado por el uso de arma de fuego en grado de tentativa", mientras que Reartes está acusada como partícipe necesaria.
El hecho
Según la investigación, el episodio ocurrió el 19 de julio de 2022, cerca del mediodía, cuando Flores y Reartes llegaron a bordo de una motocicleta Honda CG 150 hasta una obra en construcción ubicada en la calle Primero de Mayo al 1200, donde Cristian Acosta trabajaba como albañil. Allí fue donde se produjo el ataque.
Acosta, conocido como "El Tuerto Godoy", recibió un disparo que ingresó por la espalda y salió por la zona torácica, provocándole heridas gravísimas. Permaneció varios meses internado, con cuidados intensivos, y finalmente logró ser dado de alta, aunque quedó con secuelas físicas permanentes.
Los imputados
Flores llegó al debate en libertad, debido a que su prisión preventiva había vencido y el fiscal del caso, Juan Manuel Sánchez Ruiz, no solicitó la prórroga correspondiente. No obstante, la jueza directora del juicio, Carolina Barrionuevo, dispuso restricciones estrictas, entre ellas prohibiciones de acercamiento a la víctima y reglas de conducta para garantizar su presencia en el proceso.
El debate se retomó este viernes con una nueva ronda de testigos y con las declaraciones de los imputados, que marcaron el cierre de la etapa probatoria. Tras ello, el jurado recibirá las instrucciones finales y deliberará para emitir su decisión final.
El juicio por jurados es observado de cerca por los familiares de ambas partes y por organizaciones vinculadas al seguimiento de causas de violencia armada. La definición del jurado será determinante para establecer si Flores actuó con intención homicida o si su versión -según la cual solo quiso "asustar" a Acosta- tiene respaldo en la evidencia presentada durante el debate.
La sentencia se conocerá en las próximas horas, una vez finalizada la deliberación.