Un nuevo caso vinculado a la situación de un niño de corta edad sacude a Catamarca y abrió una fuerte polémica en torno a una decisión judicial adoptada en las últimas horas. En medio de denuncias cruzadas, reclamos del padre biológico y sospechas planteadas por la familia paterna sobre un posible favoritismo en el ámbito judicial, el Juzgado de Familia de Primera Nominación resolvió otorgar la guarda provisoria del menor a sus abuelos maternos.
El episodio se desarrolla mientras permanece latente el caso de Isabella, la niña de dos años cuya muerte continúa bajo investigación y cuya principal acusada es su madre. El relato también hace referencia a los casos de Ángel, en Comodoro Rivadavia, y de Lucio Dupuy, como antecedentes que permanecen presentes en la memoria colectiva al momento de analizar situaciones relacionadas con presunta violencia infantil.
Según la información difundida, el padre biológico y su familia sostienen que el niño sería víctima de violencia por parte de su madre y de la pareja de ella, planteos que, de acuerdo con esa versión, vienen siendo formulados desde abril de este año.
El inicio de la intervención
De acuerdo con el relato del progenitor, todo comenzó el miércoles alrededor de las 15 horas, cuando la niñera del menor lo contactó de manera urgente para entregarle al niño. El encuentro se produjo en presencia del abuelo paterno. Siempre según la versión del padre, la cuidadora manifestó su preocupación por el bienestar del menor y expresó que no quería continuar siendo responsable de su cuidado.
La mujer conocía que el caso ya se encontraba judicializado y que el expediente seguía sin una resolución definitiva por parte del Juzgado de Familia de Primera Nominación. El progenitor sostiene que desde hace casi dos años reclama judicialmente la guarda de su hijo al considerar que el menor vive en un contexto de extrema vulnerabilidad.
Los planteos del padre y del abuelo paterno
De acuerdo con las manifestaciones del padre, sus reclamos fueron acompañados por informes socioambientales incorporados al expediente judicial. Asimismo, indicó que las advertencias formuladas por la niñera habrían alertado sobre situaciones de extrema exposición que afectarían al niño.
Posteriormente, el abuelo paterno ratificó esos planteos en declaraciones radiales. Según sus dichos, el cambio de comportamiento del menor y el miedo que comenzó a manifestar se hicieron evidentes desde que la madre inició una nueva relación de pareja.
Todas estas afirmaciones corresponden a la versión expuesta por el padre y su entorno familiar en el marco del conflicto judicial.
Más de diez horas en la Unidad de Violencia Familiar y de Género
Lo que, según la versión de quienes acompañaban al padre, comenzó como un intento de resguardar al menor derivó en una extensa permanencia del niño en dependencias de la Unidad de Violencia Familiar y de Género. De acuerdo con la información difundida, el menor permaneció allí durante más de diez horas, mientras se definía qué medida de protección sería adoptada respecto de su cuidado.
Durante ese lapso se desarrollaron distintas actuaciones tendientes a resolver quién asumiría provisoriamente la guarda del niño, situación que generó una importante expectativa entre las familias involucradas.
Escenas de tensión durante la definición judicial
Según relataron personas que estuvieron presentes en el lugar, las horas previas a la resolución estuvieron marcadas por momentos de profunda tensión.
Esos testimonios describieron una escena que luego se viralizó en redes sociales. Ya entrada la madrugada, entre forcejeos, abrazos y llantos, el niño se aferraba a su padre y se resistía a separarse de él mientras avanzaba el procedimiento dispuesto por las autoridades.
Las imágenes y los relatos de ese momento generaron una amplia repercusión, al tiempo que el caso comenzó a multiplicarse en distintas plataformas digitales.
La resolución del Juzgado de Familia
Finalmente, cerca de las dos de la madrugada, el Juzgado de Familia de Primera Nominación resolvió otorgar la guarda provisoria del niño a sus abuelos maternos.
La decisión produjo una profunda desazón en la familia paterna, quien manifestó su desacuerdo con la medida adoptada. Según expresó, considera que dos personas de más de 80 años no reúnen las condiciones para afrontar el cuidado cotidiano de un niño y sostuvo que agotó todas las herramientas judiciales disponibles para obtener la guarda de su hijo y garantizar su protección.
El caso también quedó atravesado por cuestionamientos formulados desde el entorno del progenitor. De acuerdo con la información proporcionada, el abuelo materno sería un reconocido ex juez de Catamarca, circunstancia que, según el padre y su familia, alimenta las sospechas sobre la decisión judicial adoptada.