San la Muerte fue noticia en las últimas horas cuando se conoció que Lucas Carrizo (20), acusado del homicidio de Petrona Centeno (77), adoraba a este personaje. "Me mato yo o mato a alguien", recordaron los testigos en la segunda audiencia del juicio oral y público en la Cámara Penal Nº 1.
Pero, ¿quién es San La Muerte? Es una entidad venerada en América Latina. Su culto, si bien no tiene "días canónicos", sí considera especiales al Viernes Santo y al Día de los Fieles Difuntos (o día de los muertos).
Su culto se extiende desde América del Sur, en territorios del Paraguay, del noreste de la Argentina, principalmente en la provincia de Corrientes y en menor medida en Misiones, Chaco, Formosa y al sur de Brasil (Paraná, Santa Catarina, Río Grande del Sur). Desde los años 1960 debido a las migraciones internas el culto se ha extendido a ciertas zonas de la provincia argentina de Santa Fe y, especialmente, al Gran Buenos Aires. la pareja que fue noticia ayer practicaba sus rituales en un garage de Capital.
La historia de San La Muerte
El mito nació a mediados del siglo XVIII, en aquellos tiempos de las misiones jesuíticas guaraníes y en la zona cercana a la provincia de Corrientes. Allí es donde la creencia comenzó a mezclarse y hasta confundirse con elementos de la fe católica, como también con la de los africanos esclavos.
Según cuenta una leyenda, un monje que curaba a los aborígenes y a los humildes fue acusado de brujería y luego se decidió encerrarlo en una celda con puerta sellada.
La historia cuenta que la comida se le pasaba siempre por debajo de la puerta, pero un día 20 de agosto, los carceleros ingresaron a su celda para comprobar el estado en el que se encontraba y estaban sólo sus huesos.
Sin embargo, lo más sorpresivo fue el cuerpo esquelético que se encontraba de pie, al instante por sí mismo levantó su mano y señaló al hombre que lo acusaba de brujería. A los pocos días ese mismo hombre, junto a sus compañeros, se hallaron muertos de misteriosas enfermedades.
Por otra parte, también existen otras historias relacionadas, donde algunos dicen que efectivamente se trataba de un monje, pero que el nombre "Señor de la Muerte" se le había puesto por su preocupación de curar a los leprosos y sus restos consumidos encontrados en forma vertical (una anormalidad en la muerte humana).
Otros relatos cuentan sobre el origen de este personaje, describiéndolo como a un monje que fue ejecutado en la hoguera, pero está considerado como un origen apócrifo. Este santo es venerado, pero mucho más especialmente entre las personas con vidas violentas, ya que se lo considera un paliativo contra los enemigos. Esa es la razón de por qué tiene muchos adeptos en las cárceles y entre los delincuentes.
Otra de las maneras que se lo conoce es con los nombres de Señor de la Buena Muerte y Señor La Muerte.
Según informó A24, el amuleto o la figura que lo representa sólo tiene efectividad si se encuentra bendecido por un sacerdote católico y como es de origen apócrifo, los fieles logran que un cura católico lo bendiga haciendo trampa.
Cuentan que los seguidores de San La Muerte esconden esa estatuilla en su mano y cuando van a la Iglesia llevan otra en la misma mano a la cual le piden al párroco que se la bendiga. De este modo es que logran la bendición de ambos objetos.
Asimismo, se dice que el paso posterior para que sea efectivo el Santo, es llevar el amuleto durante siete viernes seguidos a otras iglesias, así luego ya se puede utilizar para lograr hacer un "mal" a través de oraciones a alguna persona enemiga.
Muchos usan las estatuillas de San Muerte a modo de colgantes, pero varios, sorpresivamente, se colocan las pequeñas figuras debajo de su piel. Otros también se tatúan al santo, que es representado con un esqueleto tapado con una túnica que carga una guadaña.
Según creyentes, se recurre a él para interceder ante Dios en medio de la adversidad para que les brinde la gracia de lo que se necesita en ese momento. La diferencia que aclaran, es que a San La Muerte también se le puede pedir que realice algún daño.
Su imagen es la de un tenebroso esqueleto, su guadaña está ubicada en la mano derecha, como señal de igualdad ante Dios y su figura es esquelética, representando la similitud con el ser humano.
Sus ojos están rojos y simbolizan la sangre, que por medio de su color une a todos los seres, con una sonrisa que demuestra el regocijo del conocimiento eterno sobre la vida y la muerte. Sus mantos o capas se ven siempre de distintos colores (negro, blanco o rojo) según el tipo de gusto del fiel.