En la madrugada de hoy, a la 01:50, efectivos de la División Sustracción de Automotores de la Policía de la Provincia llevaron adelante un procedimiento que culminó con el secuestro de un vehículo con requerimiento judicial. La intervención no fue casual ni improvisada: se trató del resultado de tareas investigativas previas, desarrolladas con el objetivo de ubicar un automóvil presuntamente vinculado a un hecho delictivo.
El operativo tuvo lugar en un depósito de autos ubicado en la calle Guillermo Correa S/N°, en la localidad de San Isidro, departamento Valle Viejo. Hasta allí llegaron los investigadores con una orden concreta, respaldada por la estructura judicial correspondiente.
Orden judicial y articulación institucional
El procedimiento se materializó bajo las directivas de la Fiscalía de Instrucción N° 9, en respuesta a una solicitud emanada desde la Unidad Judicial N° 2. Este entramado institucional resulta clave para comprender la legalidad y el alcance del operativo, que no solo implicó presencia policial sino también una coordinación precisa con la Justicia.
La orden de registro habilitó a los efectivos a inspeccionar el predio en busca de elementos de interés para la causa. Este tipo de medidas se inscribe dentro de un marco legal que exige fundamentos previos y evidencia suficiente, lo que refuerza el carácter planificado de la intervención.
Durante la inspección, los investigadores centraron su atención en un automóvil Peugeot 206, de color azul. La elección no fue arbitraria: respondía a datos recabados durante la etapa investigativa.
Al realizar la verificación física-numérica del rodado, procedimiento técnico que permite identificar irregularidades en la documentación o en la estructura del vehículo, los efectivos lograron determinar un dato clave: el automóvil contaría con un requerimiento judicial por el supuesto delito de hurto.
Este hallazgo marcó un punto de inflexión en el operativo, ya que confirmó las sospechas iniciales y dio lugar a una acción inmediata.
Ante la constatación del requerimiento judicial, el Peugeot 206 fue puesto en calidad de secuestro, quedando a disposición de la Justicia Penal interviniente, que fue debidamente notificada.
El procedimiento se desarrolló sin que se informaran otros incidentes en el lugar, y se enmarca dentro de las acciones habituales de control y recuperación de vehículos vinculados a delitos contra la propiedad.