Sustrajo un monitor en el Hospital de Niños y quedó imputado por hurto agravado
El acusado fue indagado por la Justicia tras una investigación que reunió múltiples pruebas. El hecho ocurrió en el Hospital Eva Perón y no implicó violencia, pero sí el uso de llaves verdaderas.

La Justicia avanzó en la imputación de Diego Oscar Rodríguez, acusado de haber sustraído un monitor del Hospital Interzonal de Niños Eva Perón. La causa está a cargo del fiscal de instrucción N°3 del Distrito Este, Jorge Palacios, quien resolvió imputarlo por el delito de "hurto agravado por el uso de llave verdadera, en calidad de autor".

La decisión judicial se apoyó en una Investigación Penal Preparatoria que logró reunir una serie de elementos considerados clave para el avance del expediente. Entre ellos, se destacan:

  • Denuncia formal del hecho
  • Declaración testimonial
  • Actas de registro domiciliario
  • Inspecciones oculares
  • Inspección judicial de registros fílmicos

Estos componentes permitieron reconstruir la secuencia de los hechos y fundamentar la imputación contra el acusado.

La indagatoria y el silencio del acusado

En el marco del proceso, Rodríguez fue indagado en una audiencia realizada recientemente. Durante la misma, el imputado optó por abstenerse de declarar, haciendo uso de su derecho.

En dicha instancia estuvo asistido por el Defensor Oficial N°4, Efraín Morcos, quien garantizó su representación legal durante el procedimiento.

La abstención, si bien es una facultad del imputado, deja el peso del avance de la causa en los elementos probatorios reunidos por la fiscalía.

Cómo ocurrió el hecho

El episodio tuvo lugar el 12 de abril de 2026, alrededor de las 20:50 horas, en el Hospital Interzonal de Niños Eva Perón, ubicado en avenida Virgen del Valle N°1050, en la ciudad Capital.

Según la reconstrucción realizada en la investigación, Rodríguez ingresó al establecimiento y se dirigió específicamente al sector de consultorios externos. La mecánica del hecho presenta una característica central: no se ejerció fuerza ni violencia directa, lo que resulta clave en la tipificación del delito.

El accionar se desarrolló de la siguiente manera:

  • El acusado se aproximó al área de recepción.
  • Introdujo su brazo a través de una ventanilla de vidrio.
  • Accedió a las llaves del consultorio N°20, las cuales se encontraban sin medidas de seguridad.
  • Utilizó esas llaves para ingresar al consultorio.

Una vez dentro, la situación escaló. Rodríguez sustrajo un manojo de llaves que permitía el acceso a distintas dependencias del hospital, incluyendo áreas sensibles como el sector de cirugía.

El objetivo: un monitor LED

Con las nuevas llaves en su poder, el imputado se dirigió al área de cirugía. Allí:

  • Utilizó una de las llaves para abrir la puerta de acceso.
  • Ingresó sin forzar cerraduras ni generar daños visibles.
  • Se apoderó de un monitor LED negro marca Bangho, de 22 pulgadas.

Tras concretar la sustracción, Rodríguez se retiró del lugar llevándose el elemento.

La figura penal: hurto agravado

El caso fue encuadrado bajo la figura de hurto agravado por el uso de llave verdadera, una calificación que implica un agravamiento de la pena respecto del hurto simple.

Este encuadre se sustenta en un aspecto clave del hecho: el uso de llaves legítimas para acceder a espacios restringidos, aun cuando estas hayan sido obtenidas de manera irregular. La ausencia de violencia no excluye la gravedad del delito cuando se verifica este tipo de modalidad.

Un caso que expone vulnerabilidades

Más allá de la instancia judicial, el hecho deja en evidencia ciertos aspectos vinculados a la seguridad interna del establecimiento, particularmente en lo relativo al resguardo de llaves y accesos a sectores críticos.

El episodio ocurrió en un hospital público y en un área sensible como consultorios externos y cirugía, lo que refuerza la importancia de los controles internos.