La calma habitual del Lago Los Molinos, uno de los destinos recreativos más emblemáticos del interior de la provincia de Córdoba, se vio alterada este miércoles por la tarde tras un descubrimiento macabro. Un vecino de la zona de Potrero de Garay fue quien alertó a los servicios de emergencias tras divisar el cuerpo inmóvil de un hombre mayor de edad a bordo de un kayak que navegaba sin rumbo por las aguas del dique. Ante el aviso, se activó un complejo protocolo de rescate que, tras alcanzar la pequeña embarcación y asegurar el cuerpo, permitió constatar el deceso del navegante, dando inicio inmediato a las actuaciones legales correspondientes para esclarecer lo sucedido.
Identidad y contexto del turista fallecido
La víctima fue identificada como Gustavo Daniel Argarañaz, un ciudadano de 64 años de edad oriundo de la localidad bonaerense de Tortuguitas. Los reportes preliminares indican que el hombre se encontraba transitando un periodo de vacaciones en la región de Calamuchita, habiendo emprendido el viaje sin acompañantes.
Al momento del trágico suceso, Argarañaz se alojaba en un complejo de cabañas cercano al Lago Los Molinos, lugar que servía como base para sus actividades recreativas en la zona. Las autoridades judiciales han comenzado a reconstruir sus últimos movimientos para determinar si existían antecedentes médicos o situaciones previas que pudieran arrojar luz sobre el desenlace.
El despliegue para rescatar el cuerpo y preservar la escena del hallazgo requirió de una labor coordinada entre diversos organismos de seguridad. En el operativo trabajaron de manera conjunta los agentes de la comisaría local, especialistas del Departamento Unidades de Alto Riesgo (DUAR), agentes de Seguridad Náutica y personal de la Guardia Local. Actualmente, la investigación judicial se encuentra en una etapa estrictamente preliminar y la causa ha sido caratulada como muerte de etiología dudosa.
El objetivo central de las autoridades es determinar si el fallecimiento de Argarañaz se produjo por una descompensación física de carácter natural o si, por el contrario, intervino algún factor externo o responsabilidad de terceros mientras el turista navegaba por las aguas del dique.