Ocurrió en Tucumán

Una mujer fue a atenderse a un hospital pero no estaba enferma, estaba secuestrada

La víctima llegó al centro de salud en compañía del hombre y explicó que él la tenía retenida desde hacía tres días en su casa bajo amenaza

23 Noviembre de 2021 11.14

Este lunes, los médicos de un hospital cercano a la ciudad de Tucumán fueron testigos y promotores de la detención de un hombre acusado de violencia de género y la asistencia de su víctima, que era su pareja.

El hecho ocurrió este lunes, pasado el mediodía, cuando una mujer de 42 años que decía sentirse mal llegó a la guardia del Hospital del Este, ubicado en la ciudad de Banda del Río Salí, al sur del aglomerado del Gran San Miguel de Tucumán.

Los médicos del centro de salud notaron de inmediato que algo extraño ocurría. Cuando quedó a solas con los profesionales que iban a asistirla, efectivamente, la paciente alertó que en realidad no se sentía enferma y que el hombre que la acompañaba, de 35 años y con quien mantenía una relación hace algunos meses, la tenía retenida en su casa bajo amenaza.

La mujer contó que el viernes pasado había ido a la casa de este hombre, con quien habría comenzado una relación en el mes de agosto, y se quedó a dormir en su casa. El sábado, sin embargo, cuando quiso irse, él no la dejó.

Ante su insistencia, según informaron desde el diario Contexto, él la habría golpeado y forzado a permanecer allí, bajo la amenaza de que iría a buscar a sus hijos.

El lunes temprano, la mujer comenzó a fingir malestar e insistir con que necesitaba ver un médico. Cerca del mediodía lo convenció y él mismo la trasladó hasta el hospital. A pesar de que el hombre pretendía ingresar en el consultorio, los médicos, que ya habían percibido que algo no iba bien, la hicieron pasar sola.

Luego de escuchar el testimonio de la víctima, los médicos dieron aviso al 911 y el personal de la guardia policial del hospital detuvo al hombre, que en ese momento todavía estaba dentro del centro de salud.

Fuentes judiciales confirmaron que durante la tarde del martes se llevará a cabo la audiencia de control de detención y se formularán los cargos contra el hombre.

A principios de este mes, en la Ciudad de Buenos Aires, otra víctima de un secuestro y trata de personas también logró ser rescatada en un descuido de su captor, con un llamado al 911 en el que logró con pocos detalles dar inicio a una investigación de la Policía Federal que terminó en la detención del hombre.

En el llamado, en el que se escucha la voz desesperada de una mujer en evidente estado de shock con dificultades para expresarse entre los sollozos, la víctima avisó a la policía que acababa de llegar al país engañada y había sido golpeada y puesta a trabajar en un taller textil clandestino.

La mujer solamente pudo explicar que se encontraba, junto a su pequeña hija de cuatro años, en una casa indefinida en una calle que no recordaba y que no podía ubicar, dentro de la que, creía, era la Villa 1-11-14, en el barrio porteño de Flores.

“Recién vine de Bolivia, el hombre me trajo y ahorita me agredió”, explicó. “Una pregunta, señorita: ¿Qué va a pasar? Tengo una niña”, preguntaba desesperaba a la operadora que recibió su llamado.

Gracias a un relevamiento en redes sociales abiertas y bases de datos comerciales y públicas los investigadores lograron determinar la identidad del acusado e identificar los perfiles en los que la mujer secuestrada había interactuado con su captor. Los agentes federales del Departamento Unidad Federal de Investigación sobre Trata de Personas también comprobaron que las víctimas no habían ingresado de forma legal al país.

Con los resultados de esas primeras tareas investigativas -a cargo del fiscal Ramiro González de la Fiscalía en lo Criminal y Correccional Federal N° 1 de Carlos Rívolo y, por pedido suyo, de la Superintendencia de Investigaciones Federales de la Policía Federal- se concretó el rescate de ambas víctimas y la captura del secuestrador.