En la mañana de hoy, en la localidad de San Isidro, en el departamento Valle Viejo, se reportó un grave siniestro vial. Exactamente a las 11:50, el estruendo de un impacto metálico alertó a los vecinos y transeúntes que circulaban por el neurálgico cruce de la calle Tomás A. Vergara y la avenida Coronel Felipe Varela.
El incidente tuvo como protagonistas a dos vehículos de cilindradas y estructuras marcadamente diferentes, lo que resultó en consecuencias físicas inmediatas para el conductor del rodado menor. La colisión pone nuevamente de manifiesto los riesgos constantes en las arterias del departamento, especialmente en horarios de alta circulación.
Los protagonistas y el escenario del hecho
En el siniestro se vieron involucrados dos ciudadanos con una marcada diferencia generacional y de movilidad. Por un lado, Fernando Avellaneda, un joven de 21 años de edad, quien se desplazaba al mando de una motocicleta marca Gilera VC 150 cc., identificada por su color gris. Por el otro, el conductor de una camioneta Fiat Toro blanca, identificado como Luis Orlando Noriega, de 63 años.
Respuesta de emergencia y traslado hospitalario
Debido a la violencia del impacto, las consecuencias para el motociclista no se hicieron esperar. Como consecuencia directa del siniestro, Fernando Avellaneda sufrió lesiones de consideración que requirieron una intervención inmediata de los servicios de emergencia. En el lugar, el joven fue asistido en primera instancia por los facultativos médicos del SAME, quienes, tras estabilizarlo mínimamente, decidieron su derivación urgente al Hospital San Juan Bautista de la Ciudad Capital.
El estado de salud del joven de 21 años es seguido de cerca por las autoridades, dado que la magnitud de las heridas obligó a un despliegue sanitario de alta prioridad para garantizar su atención en un centro de mayor complejidad.
El despliegue judicial y pericial
Tras el retiro de la ambulancia, el escenario del accidente quedó bajo el resguardo de las fuerzas de seguridad y los auxiliares de la justicia. La complejidad del choque exigió un trabajo coordinado para labrar las actuaciones de rigor y preservar cualquier evidencia que permita determinar las responsabilidades del caso.
En el sitio trabajaron de manera conjunta efectivos de la Comisaría de San Isidro, peritos de la Dirección General de Criminalística y sumariantes de la Unidad Judicial N° 10.
Hasta el momento, las autoridades se mantienen cautas y han evitado adelantar juicios sobre la culpabilidad de los involucrados, reiterando que el siniestro ocurrió por causas que se tratan de establecer.