Adornigate: La escribana negó que dos jubiladas le hayan prestado la plata
Adriana Mónica Nechevenko declaró durante más de dos horas en Comodoro Py y rechazó que dos jubiladas hayan financiado la operación inmobiliaria de Manuel Adorni. La causa por presunto enriquecimiento ilícito busca reconstruir la evolución patrimonial del jefe de Gabinete y revisar la estructura financiera de varias adquisiciones.

La escribana Adriana Mónica Nechevenko se convirtió en la primera testigo en declarar en la investigación judicial que analiza el patrimonio del jefe de Gabinete, Manuel Adorni, en una causa por presunto enriquecimiento ilícito.

La profesional compareció ante el fiscal federal Gerardo Pollicita en Comodoro Py, donde permaneció más de dos horas. Durante su testimonio, rechazó de manera enfática una de las hipótesis bajo análisis: que dos jubiladas le hubieran prestado dinero al funcionario para concretar la compra de un inmueble.

A la salida del tribunal dejó la frase más contundente de su declaración: "No hubo préstamos de dinero, así, en efectivo, no hubo". Nechevenko, quien además aclaró que trabaja con Adorni desde "hace muchos años", certificó la operación vinculada con la compra del departamento de Caballito que hoy se encuentra bajo la lupa judicial.

La legalidad de la operación

Durante su exposición, la escribana insistió en que "no hubo irregularidades en las operaciones" y describió la maniobra como "una operación normal". En particular, negó reiteradamente que las dos mujeres involucradas en la compraventa —identificadas en la documentación como Beatriz Viegas y Claudia Sbabo— hayan entregado dinero al funcionario en calidad de préstamo.

Entre las definiciones más relevantes de su testimonio quedaron registradas:

  • "No hubo préstamos de dinero"
  • "No le prestaron US$200.000"
  • "No hubo irregularidades"
  • "Fue una compraventa con hipoteca con saldo de precio"

La escribana reforzó esta versión al señalar: "No le prestaron US$200.000, no le prestaron plata y tampoco les pregunté si eran jubiladas. Todos los datos que se necesitan los acabo de dejar en el juzgado". Sobre el cierre de su contacto con la prensa, sintetizó la operatoria en una frase: "La operación del inmueble de Caballito fue una compraventa con una hipoteca con un saldo de precio, no hubo préstamo".

El departamento de Caballito

La presentación judicial gira en torno a la compra de un departamento ubicado en el barrio porteño de Caballito, operación concretada el 18 de noviembre de 2025. Según la documentación incorporada al expediente, el inmueble fue declarado por un valor de 230 mil dólares y quedó bajo investigación por la estructura financiera utilizada para cerrar la operación.

Ese financiamiento, asentado en partes iguales a nombre de ambas, es uno de los elementos que la fiscalía analiza para determinar la trazabilidad de la compra.

Otra escritura en Exaltación de la Cruz

La intervención de Nechevenko no se limita al departamento de Caballito. La escribana también habría participado en otra escritura vinculada al entorno patrimonial del funcionario. Se trata de una propiedad ubicada en el country Indio Cuá Golf Club, en Exaltación de la Cruz, adquirida también en noviembre de 2025 y registrada a nombre de Julieta Bettina Angeletti, esposa del jefe de Gabinete.

La referencia a esta segunda operación amplía el foco de la investigación hacia otros bienes asociados al círculo familiar del funcionario.

Las medidas impulsadas por Pollicita

El fiscal Gerardo Pollicita solicitó una batería de medidas orientadas a reconstruir la evolución patrimonial de Manuel Adorni y contrastar esa información con los datos declarados ante organismos oficiales.

Entre los pedidos de prueba se incluyeron:

  • Oficios a registros de la propiedad
  • Informes sobre vehículos
  • Requerimientos sobre movimientos financieros
  • Documentación de operaciones inmobiliarias
  • Información aportada por la escribana

La fiscalía sostuvo que existen "motivos suficientes para avanzar en la causa y esclarecer la conformación patrimonial" del funcionario. El expediente tramita en el juzgado federal a cargo de Ariel Lijo, quien delegó el impulso de la investigación en Pollicita.