La mañana de este jueves, en medio de una jornada de paro nacional, se ve marcada por la protesta iniciada alrededor de las 9 de la mañana en la Plaza 25 de Mayo. El motivo de la convocatoria es el rechazo al proyecto de reforma laboral que, según los sectores movilizados, representa una amenaza directa a la estabilidad y la dignidad del empleo en todas sus formas.
Lo que distingue a esta jornada de protesta es su carácter de acción común. Los convocantes han sido enfáticos al señalar que la cita no es un hecho casual ni una manifestación aislada de un solo sector. Por el contrario, surge como una respuesta organizada y planificada frente a una legislación que, denuncian, busca quitar derechos esenciales que históricamente han protegido a la clase trabajadora.
La estrategia de los sectores de izquierda y las organizaciones sociales se basa en la transversalidad. Bajo la premisa de que la reforma no distingue entre jerarquías o rubros, se ha gestado un llamado explícito a la unidad de acción. Según sostienen los referentes de la movilización, el proyecto en cuestión tiene el potencial de "liquidar derechos" fundamentales, agravando significativamente las problemáticas preexistentes que ya sufre el mundo del trabajo en la actualidad.

Sectores afectados
La preocupación de las organizaciones, todas de extracción de izquieda, radica en el alcance global de la reforma. Según la información proporcionada por los entes convocantes, el impacto de estas medidas no se limitaría únicamente al sector asalariado tradicional, sino que avanzaría sobre:
Trabajadores del sector privado, quienes verían modificadas sus condiciones de contratación y estabilidad.
Empleados estatales, expuestos a cambios en sus regímenes de carrera y permanencia.
Jubilados, cuyos derechos y haberes se perciben bajo amenaza por el nuevo marco normativo.
Jóvenes, que enfrentan un panorama de mayor precarización en su inserción al mercado laboral.
Esta amplitud de afectados es lo que ha permitido que sectores con diferentes trayectorias decidan confluir en un mismo espacio físico y político, entendiendo que la derrota de la reforma requiere de una masa crítica sustancial.

El mapa de las organizaciones convocantes
Las banderas que dicen presente en la Plaza 25 de Mayo son las de Jubilados Autoconvocados; el Partido Obrero (PO);
el Movimiento Socialista de los Trabajadores (MST; la Corriente Clasista Combativa (CCC); la CTAa; el Frente Barrial CTA Trabajadores Catamarca; la Organización Popular por el Derecho a la Ciudad y trabajadores de SUTEPA PAMI.

Estas agrupaciones buscan visibilizar el malestar de lo que este jueves en la Cámara de Diputados tiene altas chances de ser aprovados, según lo refiere el mismo gobierno de Javier Milei.
El análisis de los sectores movilizados sugiere que la reforma representa un retroceso histórico. Al denunciar que el proyecto "liquida derechos", las organizaciones se posicionan en un estado de alerta permanente. La confluencia de trabajadores organizados, espacios políticos y organizaciones sociales bajo una consigna compartida subraya la gravedad con la que estos sectores interpretan la coyuntura política actual.
En conclusión, la movilización de este jueves 19 se perfila como una de las demostraciones de fuerza más significativas del último tiempo en la capital provincial, donde el debate sobre el futuro del trabajo y la protección social se trasladará de los despachos oficiales a la plaza pública.