El Gobierno oficializará este lunes la renuncia de Gabriel Oriolo como superintendente de Servicios de Salud. Su lugar será ocupado por Claudio Stivelman, actual gerente general del organismo, quien asumirá la conducción de la entidad encargada de fiscalizar el sistema de obras sociales y empresas de medicina prepaga.
La salida de Oriolo fue consensuada con el ministro de Salud, Mario Lugones, y responde a motivos personales, según explicaron fuentes oficiales.
El mensaje de despedida de Oriolo
A través de un mensaje publicado en su cuenta de X (ex Twitter), Oriolo confirmó su decisión y destacó los avances logrados durante su gestión.
"Me voy con la tranquilidad de haber cumplido el objetivo central: recuperar el rol fiscalizador de la Superintendencia", expresó el ahora exfuncionario.
Oriolo agregó que el sistema sanitario argentino "atraviesa una crisis estructural de décadas" que requiere transformaciones profundas, y valoró las reformas impulsadas durante su paso por el organismo.
Logros y reformas en su gestión
Entre los cambios promovidos bajo su conducción, Oriolo mencionó:
- Eliminación de la triangulación de prestaciones.
- Agilización en la respuesta a los reclamos de los afiliados.
- Reforma del régimen sancionatorio.
- Publicación de los valores de los planes de salud.
- Reducción de la estructura política de la Superintendencia.
- Promoción de compras conjuntas en el sistema sanitario.
El ministro Mario Lugones también utilizó las redes sociales para agradecer la tarea realizada por Oriolo y adelantó que el proceso de reorganización del organismo continuará bajo la nueva conducción.
Los próximos movimientos en el organismo
Con el ascenso de Claudio Stivelman a la titularidad de la Superintendencia, Juan José Picón, actual gerente de subsidios por reintegro, asumirá la gerencia general que deja vacante Stivelman.
La salida de Oriolo se produce en un contexto de cambios profundos en la Superintendencia de Servicios de Salud. En las últimas semanas, el organismo resolvió dar de baja a cinco obras sociales que no cumplieron con los planes de normalización exigidos, en el marco de una política para depurar el sistema de agentes que no garantizan servicios de calidad ni cumplen con la normativa vigente.