El escándalo en torno a las denuncias de abuso contra el diputado Javier Galán continúa sumando capítulos, aunque hasta el momento no registra avances en el plano judicial. Según se indicó, el legislador del MID no ha sido citado por la Justicia ni tampoco fue imputado por los cargos que se difunden en los medios.
En este contexto, el caso se desarrolla en un escenario donde predominan las declaraciones públicas, las versiones en circulación y la exposición mediática, sin que aún exista una intervención formal que determine responsabilidades. La situación se complejiza además por la aparición de versiones sobre una nueva denuncia, lo que incrementa la tensión en torno al caso y amplifica su impacto tanto político como social.
La desmentida
En medio de este escenario, Galán utilizó sus redes sociales para responder a una de las versiones que circulaban, vinculada a la supuesta desvinculación laboral de la primera denunciante, quien se desempeña como empleada en la Cámara de Diputados.
El legislador afirmó de manera categórica que esa información es "falsa" y sostuvo que la mujer continúa en su puesto de trabajo. Como parte de su estrategia de defensa, publicó el recibo de sueldo que, según indicó, demuestra que la denunciante sigue siendo personal de la Legislatura.
En sus declaraciones, Galán expresó:
- "Es falso que la denunciante hubiese perdido su trabajo"
- "Continúa percibiendo su sueldo del Estado, como corresponde"
- "Su situación laboral es verificable"
Asimismo, remarcó que presentará toda la documentación necesaria en el ámbito correspondiente. "Por mi parte, voy a aportar toda la documentación necesaria en el ámbito que corresponde, que es la Justicia. Ahí es donde deben analizarse los hechos con seriedad y responsabilidad", señaló.
Rechazo a las acusaciones y posible acción legal
El diputado también se refirió al contenido de las denuncias y manifestó su rechazo. "Rechazo profundamente las acusaciones que se han hecho en mi contra", afirmó, al tiempo que advirtió sobre el impacto que esta situación tiene en su vida personal y pública.
"Todo esto me genera un perjuicio personal y público, y no puedo dejar de señalarlo", agregó, en una declaración que expone el efecto de las acusaciones más allá del plano judicial. En ese marco, Galán anticipó que evalúa avanzar con medidas legales. "También quiero decir que me reservo el derecho de iniciar las acciones legales correspondientes ante lo que considero una falsa denuncia", sostuvo.
Finalmente, expresó su expectativa respecto del desarrollo del caso: "Confío en que la verdad se va a esclarecer y que todo se va a poner en su lugar".
Apoyos políticos y lectura del conflicto
En paralelo a la defensa del legislador, comenzaron a manifestarse voces de respaldo, tanto en el ámbito político como en redes sociales. Entre ellas, se destacó la del exdiputado Hugo Ávila, quien se expresó públicamente en favor de Galán.
Ávila sostuvo que la situación responde a una maniobra en su contra. "Considero que lo que le están haciendo es una cama y hay muchas razones para hacerla, fundamentalmente porque el Gobierno está en un momento de debilidad extrema", afirmó en un video. El exlegislador también vinculó el conflicto con posicionamientos políticos recientes de Galán. Según explicó, el diputado se habría convertido en un objetivo tras anunciar su intención de conformar un frente para votar en contra de leyes mineras.
En ese sentido, argumentó:
- Que Galán "se convirtió de manera inmediata en el blanco de todos los ataques"
- Que la denuncia "es una opereta del Gobierno para sacarlo de la cancha"
- Que se busca "frustrar la posibilidad" de que el legislador articule un espacio opositor
Además, remarcó la capacidad de Galán para influir políticamente, al mencionar su "potencia", su "llegada" y su "penetración a través de las redes sociales".
Repercusiones en redes
Las declaraciones de apoyo no se limitaron al ámbito político. En redes sociales, seguidores del legislador también manifestaron su respaldo, al tiempo que sostienen que las denuncias tendrían un trasfondo político.
Este escenario evidencia un clima de polarización, donde las interpretaciones del caso se dividen entre quienes respaldan al diputado y quienes sostienen la gravedad de las acusaciones. Mientras tanto, el desarrollo del caso continúa marcado por la circulación de versiones, la ausencia de definiciones judiciales y la creciente exposición pública de las partes involucradas.