Catamarca fue escenario este martes 24 de marzo de una convocatoria multitudinaria que recorrió las calles del centro capitalino en el marco de un nuevo aniversario del Golpe de Estado de 1976. A 50 años de aquel quiebre institucional, la consigna que atravesó la jornada fue contundente: "A 50 años del golpe genocida, ¡Más que nunca, Nunca Más!".
La movilización reflejó una fuerte participación social, con la presencia de vecinos, movimientos sociales, gremios y jubilados autoconvocados. La diversidad de actores evidenció el carácter transversal de una fecha que, lejos de diluirse con el paso del tiempo, mantiene su vigencia como espacio de memoria colectiva y reclamo.
La concentración comenzó alrededor de las 18:00 en la Plaza 25 de Agosto, desde donde partió la columna hacia la Plaza 25 de Mayo, epicentro del acto central. La organización estuvo a cargo de La Obra, Casa de la Memoria y la APDH, con el acompañamiento de distintos sectores políticos y sindicales.
Una marcha atravesada por símbolos y consignas
La movilización estuvo marcada por una fuerte carga simbólica. Pancartas, cánticos y banderas acompañaron el recorrido, en una expresión colectiva que renovó el compromiso de mantener viva la memoria y exigir justicia.
Año tras año, esta fecha convoca a una doble reflexión: por un lado, sobre el pasado reciente; por otro, sobre la necesidad de reafirmar la defensa de la democracia en la Argentina. En Catamarca, esa premisa se tradujo en una presencia sostenida y en una consigna que resonó a lo largo de toda la jornada.
Catamarca en un reclamo federal
La movilización en la capital provincial no fue un hecho aislado. Se inscribió en un reclamo nacional que tuvo réplicas en todas las provincias del país. El epicentro de esa expresión colectiva fue el acto central realizado en Plaza de Mayo, en Buenos Aires.
Allí, los organismos de Derechos Humanos reafirmaron una de las consignas históricas más significativas:
"Son 30 mil y que nos digan dónde están", en referencia a los desaparecidos durante la última dictadura militar.
El acto central: definiciones y tensiones
La lectura del documento central estuvo a cargo de las Abuelas y Madres de Plaza de Mayo, con la presencia en primera fila de Estela de Carlotto, Taty Almeida y el Premio Nobel de la Paz Adolfo Pérez Esquivel. El texto incluyó definiciones contundentes y cuestionamientos directos al Gobierno nacional.
Entre los principales ejes expresados, se destacaron:
- Reafirmación de la cifra de desaparecidos: "son 30 mil y fue genocidio".
- Críticas a la postura oficial, que relativiza esa cifra.
- Reivindicación de la memoria como acción política: "la memoria se defiende luchando".
- Rechazo a la reconciliación: "No olvidamos, no perdonamos y no nos reconciliamos".
Las palabras pronunciadas también incluyeron referencias al contexto político actual y al rol del Estado, con cuestionamientos al presidente Javier Milei y a la vicepresidenta Victoria Villarruel.
La memoria como disputa en el presente
El documento leído en Plaza de Mayo no sólo evocó el pasado, sino que trazó un puente directo con el presente. En ese sentido, los organizadores señalaron:
- Que el golpe de Estado de 1976 instaló un modelo económico basado en la desindustrialización y la primarización de la economía.
- Que ese proceso estuvo acompañado por una apertura indiscriminada de las importaciones.
- Que el terrorismo de Estado buscó desarticular los niveles de organización y participación política alcanzados por amplios sectores sociales.
Asimismo, se destacó la militancia de los detenidos desaparecidos, subrayando que "lucharon por una sociedad sin opresión sin explotación". Esa referencia conectó con una convocatoria explícita a recrear la lucha popular en el contexto actual.
Consignas, clima y resonancias
El acto estuvo atravesado por consignas que reflejaron el clima político de la jornada. Entre ellas, se destacó el cántico:
"Milei basura vos sos la dictadura", coreado por los manifestantes.
Además, el documento incluyó críticas a lo que definieron como un contexto regional marcado por "gobiernos de derechas junto con el imperialismo que atacan a pueblos de nuestro continente".
Una jornada que reafirma el Nunca Más
Desde Catamarca hasta Plaza de Mayo, la conmemoración del 24 de marzo volvió a consolidarse como una fecha clave en la agenda social y política argentina. A 50 años del golpe, la movilización no sólo evocó el pasado, sino que reafirmó una consigna que sigue vigente: Nunca Más.
En la capital catamarqueña, la masiva participación y la continuidad de la marcha año tras año dan cuenta de un compromiso sostenido. La memoria, lejos de ser un ejercicio estático, se expresó como una práctica activa, colectiva y profundamente arraigada en la sociedad.