El Senado se prepara para finalizar esta semana el período de sesiones extraordinarias, convocadas por el Poder Ejecutivo hasta finales del corriente mes, con una agenda cargada y dos encuentros en el recinto. El objetivo central dentro del conjunto de proyectos a tratar es la sanción de la reforma laboral, que regresó en segunda revisión desde la Cámara de Diputados.
Los convites ya fueron solicitados para jueves y viernes, una decisión que responde a una particularidad reglamentaria de la Cámara alta. A diferencia de Diputados, el Senado establece que, si desde la firma de un dictamen no se alcanzan los dos tercios necesarios para habilitar su tratamiento sobre tablas al día siguiente, el despacho debe esperar siete días. Esa es la situación actual de la ley laboral, debatida el viernes último en plenario de comisiones.
Con varios proyectos en danza, el oficialismo senatorial, comandado por la porteña Patricia Bullrich (La Libertad Avanza), avanzó junto a fuerzas dialoguistas en el pedido de dos sesiones extraordinarias que aún no fueron convocadas formalmente, algo que ocurriría en las próximas horas.
Jueves: pliegos y Régimen Penal Juvenil
La primera sesión está prevista para el jueves a las 11. El temario incluye el pliego del ex diputado mileísta Fernando Iglesias como embajador político en Bélgica y la Unión Europea, así como el Régimen Penal Juvenil, que propone entre sus puntos principales la baja de la edad de imputabilidad de 16 a 14 años. Ambos dictámenes fueron emitidos días atrás.
En relación con el Régimen Penal Juvenil, se estima un consenso generalizado entre libertarios y aliados. Sin embargo, persisten dudas en algunos bloques, como la Unión Cívica Radical (UCR), cuyos integrantes amagaron con firmar en disidencia el despacho, aunque finalmente se sumaron al oficialismo.
También figura en la nota presentada para sesionar el jueves la discusión sobre cambios en la ley de glaciares. Allí la situación es más delicada. La atención se centra en un legislador de la UCR particularmente interesado en el tema, cuyo posicionamiento aún resulta incierto y arrastra al resto de su bloque.
Viernes: reforma laboral y acuerdo Mercosur-Unión Europea
Para el viernes, a la misma hora, el Senado buscará avanzar con la reforma laboral y, además, intentar la sanción del acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea, texto que vuelve a dividir aguas entre kirchneristas y peronistas.
Uno de los focos está puesto en el bloque Convicción Federal, presidido por el puntano Fernando Salino. Este espacio reúne cinco votos clave:
Carolina Moisés
Guillermo Andrada
Fernando Rejal
Sandra Mendoza
El propio Fernando Salino
Se definen como justicialistas según la coyuntura y, desde hace meses, amenazan con despegarse del cristinismo. El año pasado, algunos de ellos difundieron mensajes en defensa de la ex mandataria, quien continúa con el cumplimiento de la prisión domiciliaria. Hoy, la relación es de abierta confrontación. Mientras la interna suma capítulos y disputas en redes sociales, estos senadores mantienen una posición oscilante.
En caso de ruptura, ya es un secreto a voces que un par de legisladores podría permanecer dentro del kirchnerismo, lo que derivaría en un nuevo reacomodamiento dentro del arco justicialista. El jefe del bloque cristinista en la Cámara alta es el formoseño José Mayans, quien hasta la noche del jueves no se había mostrado por el Congreso, dejando a sus legisladores sin instrucciones y en un clima de desconcierto.
Sesión preparatoria y Auditoría General
Más allá de las extraordinarias, esta semana incluye una instancia institucional clave: la sesión preparatoria del 24 de febrero. Allí se prevé la confirmación de autoridades estratégicas, como las secretarías parlamentaria y administrativa, y del titular provisional del Cuerpo —segundo en la línea de sucesión presidencial— actualmente en manos del libertario puntano Bartolomé Abdala. No obstante, persiste el temor de un eventual giro político impulsado desde la Casa Rosada.
En paralelo, podría incorporarse a la intensa agenda la votación de los representantes del Senado ante la Auditoría General de la Nación (AGN), órgano de control externo y posterior de los gastos del Estado. Son tres butacas en disputa:
Una para La Libertad Avanza (LLA)
Una para el kirchnerismo
Una para la Unión Cívica Radical
El 25 de enero pasado se había anticipado la búsqueda de una resolución sobre la AGN. Luego el tema quedó en "stand by", pero retomó impulso durante el fin de semana.
Con este entramado de proyectos, negociaciones y tensiones internas, el Senado encara el cierre de las extraordinarias con una agenda que combina reformas estructurales, definiciones institucionales y disputas políticas que pueden reconfigurar el mapa de poder dentro de la Cámara alta.