En medio del creciente malestar generado por el avance de proyectos mineros en el departamento Belén y de la reacción de representantes de comunidades originarias de Peñas Negras, el jefe de la Policía de Catamarca, comisario general Manuel Herrera, salió a desmentir las versiones que señalaban una situación de represión y violencia contra manifestantes antimineros.
El funcionario fue categórico al referirse a esas versiones y sostuvo: "Es erróneo y falso todo lo que se dice". Herrera fundamentó su afirmación en la existencia de publicaciones y videos que, según indicó, se viralizaron durante las últimas horas y que, desde su perspectiva, mostrarían una situación diferente a la que se estaba difundiendo.
"Hay publicaciones, incluso videos que se viralizaron que también muestra que no es lo que se está diciendo", señaló el jefe policial. En ese contexto, explicó que el personal policial se encontraba trabajando en el lugar, pero aclaró que se trataba de efectivos afectados a un servicio adicional.
La presencia policial y el encuentro entre comunidades
Al explicar el origen de la intervención policial, Herrera señaló que, al igual que una empresa minera o cualquier entidad o institución puede solicitar personal adicional para realizar tareas de resguardo, en este caso también se había dispuesto presencia policial.
Según relató, se produjo una avanzada en la que participaron caciques de otras comunidades que están a favor de la minería, quienes mantuvieron una conversación con integrantes de la comunidad de Peñas Negras. De acuerdo con la explicación del jefe de Policía, durante ese encuentro se produjo un momento de discusión entre las personas presentes, situación que llevó a que interviniera el personal policial.
Herrera sostuvo que la intervención tuvo un objetivo específico: resguardar a las personas y restablecer el orden para evitar que la situación pasara a mayores.
"Simplemente para resguardar y restablecer el orden y que no pase a mayores", explicó en diálogo con Radio Valle Viejo. A partir de esa situación, se dispuso una reunión con todas las comunidades involucradas. El propio Herrera indicó que participó personalmente del encuentro con el objetivo de interiorizarse sobre lo que estaba ocurriendo.
Una reunión con el Gobierno y las comunidades
El jefe policial relató que posteriormente se realizó una reunión en la que participaron el Gobierno y las comunidades indígenas, además de la mayoría de las personas vinculadas a la situación. Según manifestó Herrera, durante ese encuentro las comunidades expresaron su voluntad de avanzar y acompañar a la empresa minera para llegar al lugar y permitir que pudiera desarrollar sus actividades.
El jefe de Policía aseguró que fue testigo de esas expresiones y que escuchó personalmente la voluntad manifestada por las comunidades. "Hubo una reunión entre el gobierno, comunidades indígenas, la mayoría de la gente y todas las comunidades manifestaron ahí, fui testigo de que querían avanzar, acompañar a la empresa minera para llegar ahí y que puedan trabajar", sostuvo.
Para Herrera, esa manifestación de voluntad generó la necesidad de adoptar medidas de seguridad frente al desplazamiento de las personas hacia el lugar. "Ante eso, ante esa información que yo la recibí en ese momento, porque escuché la voluntad de todas las comunidades de participar y de ir", explicó.
El funcionario señaló que, ante esa situación, la Policía no podía ignorar lo que estaba ocurriendo y debía prever un dispositivo destinado a resguardar a las personas que iban a trasladarse.
Refuerzo de la seguridad y avance hacia los mineros
A partir de la decisión de las comunidades de avanzar hacia el lugar, Herrera explicó que se dispuso un refuerzo de la seguridad. Además del personal que ya se encontraba cumpliendo servicios adicionales, fueron enviados algunos efectivos más para reforzar el operativo.
El jefe policial relató que, posteriormente, las personas avanzaron hacia los mineros y hacia quienes se encontraban a favor de la actividad minera.
Según su versión, durante ese avance comenzaron a arrojar piedras contra el personal y las personas de la comunidad. "Empezaron a tirar pedradas al personal de las personas de la comunidad", afirmó Herrera.
Ante esa situación, sostuvo que la respuesta policial consistió en realizar una cobertura y tratar de disuadir a quienes protagonizaban el enfrentamiento, con el objetivo de restablecer el orden. "Entonces lo que se hizo fue una cobertura, tratar de disuadir para restablecer el orden", explicó.
El disparo disuasivo al aire
Uno de los elementos mencionados por Herrera en su explicación fue el uso de un disparo disuasivo. El jefe de Policía afirmó que, de acuerdo con lo que tiene entendido y según consta en el informe correspondiente, se realizó un solo disparo disuasivo al aire.
"Eso está en el informe correspondiente es un solo disparo disuasivo al aire. Y eso fue todo", aseguró. La precisión fue realizada por el funcionario en el marco de su explicación sobre el procedimiento llevado adelante por los efectivos policiales durante el momento de mayor tensión. Según su relato, después de esa intervención, la tarea de los efectivos estuvo centrada en contener la situación y proteger a las personas que se encontraban en el lugar.
"Contener y proteger a las comunidades"
Herrera recalcó que, después del episodio, la actuación policial consistió simplemente en contener y proteger a las comunidades que estaban en el lugar.
El jefe policial sostuvo que esas comunidades habían concurrido para dialogar y que, según su versión, recibieron violencia. "Fue simplemente contener y proteger a las comunidades que estaban en ese lugar, que fueron a dialogar y recibieron violencia", afirmó.
De esta manera, el responsable de la Policía de Catamarca planteó que la intervención de los efectivos no estuvo dirigida contra manifestantes antimineros, sino que respondió a una situación de tensión entre diferentes sectores y a la necesidad de preservar el orden.