En un clima cargado de tensión, la expresidenta Cristina Kirchner se presentó ante el Tribunal Oral en lo Criminal Federal N°7 (TOF 7) para declarar en el marco de la denominada Causa Cuadernos. La audiencia marcó el inicio de las indagatorias bajo un esquema de "presencialidad obligatoria", luego de que el tribunal rechazara los pedidos de nulidad planteados por las defensas.
El traslado de la exmandataria desde su departamento en el barrio de Constitución hasta los tribunales de Comodoro Py se produjo en medio de una fuerte expectativa política y judicial. La citación se activó tras el rechazo de los planteos que cuestionaban irregularidades en la instrucción y la validez de las pruebas, en particular los testimonios de los imputados arrepentidos.
Duras acusaciones contra jueces y fiscales
Durante su declaración, Cristina Kirchner no evitó el enfrentamiento directo con quienes llevaron adelante la investigación. En ese marco, calificó como "mafiosa" la causa y apuntó contra el exjuez Claudio Bonadio y el fiscal Carlos Stornelli.
"La causa Vialidad es emblemática en materia de persecución judicial. Hay un estadio superior en orden a la ideología. Ahora estamos inmersos en prácticas mafiosas de jueces y fiscales", sostuvo.
Además, la exmandataria vinculó el proceso judicial con un esquema de persecución política y denunció que durante la investigación se encarceló a personas para que declararan en su contra. "Metían presa gente para que dijeran que yo era la responsable de todo", afirmó en uno de los tramos más duros de su exposición.
Cuestionamientos a las pruebas y denuncias de extorsión
Uno de los ejes centrales de la defensa estuvo puesto en la validez de las pruebas. El abogado de Cristina Kirchner, Carlos Beraldi, sostuvo que los cuadernos utilizados como evidencia "fueron manipulados", por lo que no deberían integrar el expediente.
Asimismo, la defensa cuestionó las declaraciones de los imputados colaboradores, señalando que fueron obtenidas bajo presión. En concreto, se denunció que los testimonios de los 31 acusados que se acogieron a esa figura se realizaron bajo "extorsión".
Entre los imputados que acompañaron el planteo se encuentra el exministro de Planificación Julio De Vido, también citado en esta etapa del proceso.
Un tribunal clave para definir el rumbo del caso
El TOF 7, integrado por los jueces Fernando Canero, Enrique Méndez Signori y Germán Castelli, deberá resolver los planteos preliminares y avanzar en el análisis de una presunta "red de sobornos" y cartelización de la obra pública entre 2003 y 2015.
Además de Cristina Kirchner, el cronograma incluye a otros exfuncionarios y empresarios de alto perfil vinculados a la causa, lo que anticipa un proceso de fuerte impacto político e institucional.
Las preguntas incómodas
Antes de iniciar su declaración, la expresidenta protagonizó un momento de tensión con el tribunal durante el interrogatorio de identificación. Una de las preguntas —"¿Tiene algún apodo?"— generó sorpresa y derivó en una respuesta cargada de ironía.
"No, me dicen Cristina. Podría decirle algunos otros, pero no me parecen adecuados", respondió con una sonrisa socarrona.
El cuestionario incluyó datos personales como nombre completo, edad, nacionalidad y domicilio. Al ser consultada sobre este último punto, respondió: "Hoy, San José 1111. Es de público y notorio".
La tensión escaló cuando se le preguntó por sus antecedentes penales. "Perdón, ¿qué me dijo?", replicó, visiblemente molesta. Luego agregó: "Usted sabe que yo estoy detenida acá. He venido en calidad de detenida con prisión domiciliaria. Me parece que todas estas preguntas son de público y notorio".
El presidente del tribunal aclaró que se trataba de un procedimiento legal, no de una decisión personal. "Bien, bien. Adelante", cerró la exmandataria.
"Con este Poder Judicial puedo morir presa"
En uno de los tramos más contundentes de su exposición, Cristina Kirchner cuestionó la magnitud de las acusaciones en su contra, que superan las 200 imputaciones por presunto cohecho.
"¿Cuándo, cómo, quién la recibió?, ¿yo?, ¿de quién?", se preguntó mirando a los jueces. También denunció allanamientos en sus propiedades: "Me dieron vuelta mi casa de Río Gallegos, mi departamento de Juncal y Uruguay y me rompieron la casa de Calafate".
En tono crítico, agregó: "¿Ustedes saben cómo vivo yo? ¿Cómo viven mis hijos? ¿Qué es esto de 'se robó un PBI'? Si me hubiera robado miles de millones no estaría sentada acá".
Apoyo militante y críticas al Gobierno
Mientras se desarrollaba la audiencia, militantes y seguidores de la expresidenta se concentraron frente a su domicilio en San José 1111. Desde allí, cuestionaron al presidente Javier Milei, a quien acusaron de utilizar la condena con prisión domiciliaria de Cristina Kirchner para "tapar el desastre de su gestión".
La escena en la calle reflejó el impacto político del juicio, que no solo se dirime en los tribunales, sino también en el terreno de la opinión pública.