El exministro de Economía, Roberto Lavagna, brindó este jueves su declaración en el marco del juicio por la causa Cuadernos, aportando detalles sobre irregularidades detectadas durante la gestión kirchnerista. Según relató ante el Tribunal Oral Federal N°7, en los contratos de la Dirección Nacional de Vialidad se identificaron indicios de cartelización y sobreprecios cercanos al 20%, lo que generó preocupación sobre el manejo de fondos públicos en obras viales.
Lavagna precisó que estos hallazgos no fueron producto de investigaciones recientes, sino que se remontan a 2005, cuando se inició un proceso de revisión tras recibir advertencias de organismos internacionales. El Banco Mundial, financiador de proyectos estratégicos para Vialidad, expresó inquietudes sobre la correcta utilización de los recursos y advirtió sobre la posible necesidad de revisar los proyectos en ejecución, lo que desencadenó acciones internas en el Estado argentino.
Auditoría interna y reacción del Ministerio de Economía
A raíz de las alertas del Banco Mundial, el Ministerio de Economía puso en marcha una auditoría interna y encargó un informe que derivó en la intervención de la Comisión de Defensa de la Competencia. Según el propio Lavagna, esta investigación preliminar confirmó la existencia de sobrecostos y prácticas de cartelización en los contratos viales, lo que impactaba directamente en la eficiencia del gasto público y en la transparencia de la obra pública.
El exministro recordó además un discurso pronunciado en noviembre de 2005, frente a la Cámara Argentina de la Construcción, en el que confrontó a los contratistas por estas sospechas de irregularidades. Este gesto reflejó la voluntad de su gestión de actuar frente a indicios de corrupción y de transparentar la relación con los licitantes del Estado.
La salida de Lavagna del Gabinete
Durante su declaración, Lavagna se refirió a su desvinculación del Gabinete a finales de 2005. Aclaró que su salida no fue consecuencia de una renuncia voluntaria, sino de una decisión del entonces presidente Néstor Kirchner. En sus palabras: "No renuncié, puse mi cargo a disposición a pedido del Presidente", un dato clave para entender los cambios en la administración económica durante aquel período.
Asimismo, ante las preguntas del abogado defensor Carlos Beraldi, Lavagna negó cualquier participación en la creación de partidas presupuestarias específicas destinadas a favorecer a contratistas particulares. Subrayó que desde el Ministerio de Economía no se impulsaron decisiones de asignación de fondos con fines de beneficio individualizado.
Relación con el Ministerio de Planificación
El exfuncionario también dejó en claro que no mantenía relación directa con el Ministerio de Planificación Federal, entonces conducido por Julio De Vido, quien se encontraba entre los principales señalados en la estructura de recaudación que investiga la causa Cuadernos. Esta aclaración refuerza la distinción entre su gestión en Economía y las operaciones investigadas en Planificación.
Reprogramación de la audiencia
La audiencia de este jueves se concretó finalmente tras haber sido reprogramada el pasado martes, debido a un corte general en la conexión de internet que afectó las inmediaciones de Comodoro Py, donde se llevan adelante los juicios por corrupción más relevantes del país. Esta situación resaltó las dificultades logísticas y tecnológicas que a veces enfrentan los tribunales en la era digital, aunque no impidió que Lavagna cumpliera con su declaración ante el tribunal.
En conclusión, la exposición de Roberto Lavagna aportó evidencia directa sobre sobreprecios y prácticas de cartelización en Vialidad, clarificó las circunstancias de su salida del Ministerio de Economía y estableció los límites de su relación con otros funcionarios involucrados en la causa Cuadernos. Su testimonio, además, refleja la tensión interna entre la transparencia en la gestión pública y la dinámica política del momento.