Ricardo Cirielli, secretario general de la Asociación del Personal Técnico Aeronáutico (APTA) y exfuncionario durante la gestión de Néstor Kirchner, declaró este jueves como testigo en la Causa Cuadernos, ante el Tribunal Oral en lo Criminal Federal N°7.
Durante su exposición, Cirielli se refirió especialmente a Ricardo Jaime, exsecretario de Transporte, y reconstruyó distintos momentos de la relación que mantuvo con él desde antes de que asumiera ese cargo, en mayo de 2003. Cirielli se desempeñó como exsubsecretario de Transporte Aerocomercial y explicó que había conocido a Jaime antes de su designación. Su testimonio estuvo atravesado por la descripción del cambio que, según aseguró, experimentó el exfuncionario en los años posteriores.
"Parecía una persona humilde, después me di cuenta que no lo era", afirmó Cirielli durante la audiencia. El testigo recordó particularmente las primeras ocasiones en que tuvo contacto con Jaime y describió una situación económica que, según su relato, contrastaría fuertemente con la que observó tiempo después.

Los primeros encuentros
Cirielli relató que, cuando conoció a Jaime, lo vio vestido de manera sencilla y con una situación económica que describió como muy limitada. "Estaba vestido masomenos, el pantalón de un color, el saco de otro. Había venido de Córdoba en micro", contó ante el tribunal.
También recordó que durante aquellas primeras conversaciones Jaime respondía de manera cortante a sus preguntas y que él había notado que no tenía dinero. El testigo incluso reconstruyó una situación ocurrida al mediodía, cuando, según relató, Jaime no tenía dinero para comer. En aquella oportunidad, pidió un sándwich que pagó el propio Cirielli.
"Comía él, un asesor y yo", explicó. El relato incluyó además una situación vinculada con el alojamiento. Cirielli contó que Jaime le preguntó si conocía algún hotel donde pudiera quedarse porque, según le manifestó, "no tenía donde dormir".
Sin embargo, de acuerdo con el testimonio, esa situación habría cambiado poco tiempo después.
Del departamento al yate y los trajes de lujo
Cirielli explicó que, al poco tiempo de aquellos primeros encuentros, Jaime se mudó a un departamento. El testigo señaló que, aproximadamente dos o tres años después, un empleado le reveló que el entonces funcionario tenía un yate.
Para Cirielli, la transformación fue evidente y marcó un fuerte contraste con la situación que había observado inicialmente. "Fue notorio el cambio. Pasó de no tener nada a tener oro por todo el cuerpo, trajes de lujo, todo lo mejor tenía", expresó durante su declaración.
La imagen que describió también quedó asociada a los accesorios que Jaime comenzó a utilizar. Según el testimonio, algunos empleados llegaron a apodarlo "Mario Baracus" o "el Señor de los Anillos", precisamente por los colgantes y anillos de oro que llevaba. De esta manera, Cirielli presentó ante el tribunal una reconstrucción basada en su experiencia personal y en comentarios que recibió durante el período en el que coincidió con Jaime dentro del ámbito de la gestión pública.
El relato sobre los bolsos con dinero
Otro tramo relevante de la declaración estuvo relacionado con los bolsos que, según Cirielli, eran trasladados por personal vinculado a Jaime. El exfuncionario contó que una secretaria personal del entonces secretario de Transporte le había revelado que tenía miedo porque la mandaban con algunos bolsos que contenían billetes de baja denominación para llevarlos al banco y cambiarlos por billetes de una denominación mayor.
El testimonio de Cirielli se apoyó, en este punto, en lo que le habría contado esa secretaria.
"Tenía miedo porque la mandaban con algunos bolsos que venían con billetes de baja denominación al banco a cambiarlos por una denominación mayor", relató. Además de ese comentario recibido de la secretaria, Cirielli recordó una situación que dijo haber presenciado personalmente.
En alguna ocasión se cruzó con Jaime en un ascensor y lo vio con un bolso. Según relató, el exsecretario de Transporte llevó ese bolso junto con un chofer y un custodio del Ministerio de Economía hasta la Casa Rosada. Cirielli señaló que Jaime decía que iba a ver "al Loco", expresión con la que, según el testimonio, se refería a Néstor Kirchner.
Lo que efectivamente vio
Durante su declaración, Cirielli también estableció un límite respecto de aquello que podía afirmar por conocimiento directo. El testigo reconoció que nunca vio el contenido de los bolsos que trasladaba Jaime. Tampoco presenció ninguna de las reuniones que el exsecretario de Transporte mantenía con el entonces presidente Néstor Kirchner.
Esta precisión fue relevante al momento de explicar cómo vinculaba esos traslados con el expresidente. Cuando fue consultado específicamente sobre si sabía si el dinero estaba destinado a Néstor Kirchner, Cirielli respondió que se trataba de "deducciones".
Según explicó, esas deducciones surgían de los dichos de la secretaria personal de Jaime y del conocimiento que él tenía sobre las reuniones recurrentes que el exsecretario de Transporte mantenía con el entonces mandatario.
Por lo tanto, su declaración diferenció entre los hechos que aseguró haber observado y las conclusiones que elaboró a partir de información que había recibido de terceros.