En la tarde de este jueves quedó formalizada una denuncia penal contra el diputado provincial Javier Galán, acusado por los delitos de abuso sexual, acoso y violencia laboral. La presentación fue realizada en la Unidad Judicial de Violencia de Género por la doctora Silvia Barrientos, quien representa a una joven que se desempeñaba como empleada dentro del bloque del legislador.
Según detalló la letrada en diálogo con La Unión, la denuncia expone delitos contra la integridad sexual, además de situaciones de acoso reiterado y explotación laboral. La víctima, una joven madre, prestaba servicios en el entorno del diputado y, de acuerdo al relato, atravesó un proceso prolongado de vulneración que derivó en un grave deterioro de su salud.
El impacto en la salud de la víctima
Uno de los aspectos más contundentes del caso es el estado físico y emocional en el que se encontraba la denunciante. Barrientos explicó que la joven debió ser internada con un cuadro de estrés agudo, acompañado de síntomas como fiebre, salpullidos y un fuerte nivel de angustia.
La profesional señaló que la víctima "venía somatizando todo lo que le estaba pasando", en un contexto marcado por:
- Situaciones de abuso y violencia
- Presión constante en el ámbito laboral
- Miedo y estado de pánico sostenido
- Dificultades para denunciar debido a la relación de poder
Actualmente, la joven se encuentra bajo asistencia de profesionales de la salud mental y ya tiene asignada una fecha para la realización del protocolo correspondiente en casos de abuso.
Evidencia presentada y medidas solicitadas
La denuncia fue presentada por escrito y ratificada en todos sus términos, incorporando una serie de elementos probatorios que buscan respaldar el testimonio:
- Registros documentales
- Capturas de pantalla
- Material fílmico
- Próximo traspaso de datos desde su teléfono a la Policía Judicial
La causa está siendo investigada por la Fiscalía de Género, a cargo de la doctora Antonino, quien ya tomó conocimiento del caso.
En paralelo, se solicitaron medidas de protección urgentes debido a la situación de vulnerabilidad de la víctima. Entre ellas:
- Custodia policial en su domicilio
- Botón antipánico
- Intervención de la Oficina de Asistencia a la Víctima del Delito
La abogada enfatizó que la joven "está en pánico" y que la asimetría de poder entre ambas partes fue un factor determinante en la demora de la denuncia.
Del vínculo inicial al desenlace traumático
El relato presentado en la denuncia, que se extiende a lo largo de siete páginas, describe minuciosamente cómo comenzó el vínculo entre la joven y el legislador. Según lo expuesto, el primer contacto se produjo a través de la red social TikTok, donde Galán realizaba publicaciones ofreciendo ayuda a sectores vulnerables.
La joven, madre soltera, comenzó a interactuar con esos contenidos hasta que decidió contactarlo en un contexto de necesidad. En el invierno del año pasado, preocupada por la seguridad de su vivienda —una casa de madera con un calefón eléctrico en mal estado—, le solicitó ayuda para adquirir uno nuevo.
El legislador le facilitó un calefón, cuyo valor en ese momento era de 12.000 pesos, y a partir de allí comenzaron a mantener contacto. Posteriormente, él le propuso colaborar en actividades políticas, incluyendo su participación como fiscal de mesa, lo que derivó en una relación más frecuente.
De acuerdo con la denuncia, ese vínculo inicial fue evolucionando hacia una situación que la joven "no esperaba nunca" y que terminó en episodios de acoso, presión y violencia.
El despido y el punto de quiebre
Uno de los momentos clave señalados en el relato ocurrió en marzo de este año. Tras haber sido internada por el cuadro de estrés, la joven regresó a su lugar de trabajo en la Cámara de Diputados para firmar su planilla. En ese momento, le informaron que ya no trabajaba allí.
Según la abogada, el despido se produjo sin contemplar su estado de salud y estaría directamente vinculado a su negativa a continuar tolerando las situaciones denunciadas.
Barrientos afirmó que este hecho fue determinante para que la víctima tomara dimensión de la situación que atravesaba: una relación atravesada por el abuso de poder, donde su condición de vulnerabilidad —incluyendo la responsabilidad de criar a un hijo pequeño— la había llevado a soportar situaciones que finalmente decidió denunciar.
Un proceso que recién comienza
La causa se encuentra en una etapa inicial. La abogada adelantó que en el día de mañana se avanzará con la formalización de la querella, mientras continúan incorporándose pruebas al expediente.
"Esto recién inicia", señaló Barrientos, destacando que la evidencia presentada "habla por sí sola". También subrayó que la víctima, pese al miedo, logró dar un paso fundamental al formalizar la denuncia y comenzar un proceso judicial acompañado por profesionales.
El caso expone con crudeza una situación donde convergen violencia de género, abuso de poder y vulnerabilidad social, y abre ahora un proceso que será clave para determinar responsabilidades en el ámbito judicial.