La tensión diplomática entre Argentina y Brasil escaló luego de que el canciller brasileño, Mauro Vieira, calificara de "graves e inaceptables" las declaraciones del presidente Javier Milei contra su par brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva. El funcionario acusó al mandatario argentino de haberse entrometido en asuntos internos de Brasil durante su visita privada a São Paulo y reclamó explicaciones por sus expresiones contra el Gobierno, las instituciones y el propio jefe de Estado brasileño.
El episodio se produjo en la previa de las elecciones presidenciales de Brasil y tuvo como escenario la visita de Milei a territorio brasileño. Durante un acto realizado el sábado en San Pablo, el Presidente argentino participó del acompañamiento al lanzamiento de la candidatura presidencial del senador Flávio Bolsonaro y lanzó duras críticas contra Lula, a quien definió como "ladrón" y "presidiario".
La respuesta del Gobierno brasileño no tardó en llegar y abrió una nueva etapa de tensión entre ambos países, que mantienen una relación marcada por diferencias políticas entre sus actuales mandatarios.
"Es sumamente grave e inaceptable"
En declaraciones a TV Globo, Mauro Vieira sostuvo que los dichos de Milei generaron una recepción "muy mala" en Brasil y consideró que las expresiones del Presidente argentino excedieron los límites de la crítica política.
"Todo este episodio es sumamente grave e inaceptable", afirmó el canciller brasileño. Sin embargo, también destacó la necesidad de preservar los canales de comunicación entre ambos países.
"Pero debemos trabajar para lograr el entendimiento entre las naciones, y la diplomacia se basa en eso, en el diálogo", señaló. Vieira explicó que las declaraciones de Milei fueron interpretadas por el Gobierno brasileño como una agresión que alcanzó a distintos sectores de la estructura institucional del país.
"Las declaraciones del presidente de Argentina fueron muy graves y generaron una muy mala recepción. Dichas declaraciones fueron críticas y muy agresivas hacia el gobierno brasileño, el pueblo brasileño, las instituciones, el poder ejecutivo, el poder legislativo y el propio Presidente de la República. Constituyeron una injerencia en los asuntos internos, en los asuntos nacionales", sostuvo.
La definición del canciller colocó el conflicto en un plano diplomático formal, más allá de la confrontación política habitual entre Milei y Lula.
Brasil convocó al embajador argentino
En medio de la escalada, el Gobierno de Brasil convocó de urgencia al embajador argentino en ese país, Daniel Raimondi, para transmitirle el rechazo oficial a las expresiones de Milei y exigir explicaciones sobre la conducta del mandatario argentino durante su permanencia en territorio brasileño.
De acuerdo con un comunicado oficial, la convocatoria tuvo como objetivo transmitir el rechazo del Gobierno brasileño "a los improperios emitidos por el Presidente Javier Milei durante su visita privada a São Paulo, el 25 de julio, y cobrarle explicaciones sobre el comportamiento del mandatario argentino en territorio brasileño".
La Cancillería brasileña también advirtió que no existen antecedentes de un presidente extranjero que, dentro del territorio nacional, haya acumulado agresiones y ofensas contra el jefe de Estado, las instituciones democráticas, incluido el Poder Judicial, y el pueblo brasileño.
"No hay precedentes de un presidente extranjero que, en territorio nacional, haya acumulado agresiones y ofensas contra el Jefe de Estado, las instituciones democráticas, incluido el Poder Judicial, y el pueblo brasileño", señaló el Gobierno de Brasil.
El comunicado agregó que resulta especialmente lamentable que el episodio involucre al presidente de un país con el que Brasil mantiene 203 años de amistad y cooperación y que tiene a Brasil como su principal socio comercial.
Llamaron a consultas al embajador brasileño en la Argentina
La respuesta brasileña incluyó además una medida diplomática adicional. El Gobierno de Brasil llamó a consultas a su embajador en la Argentina, Julio Bitelli, en una decisión que fue anticipada por TN.
La convocatoria se produjo después de las duras críticas formuladas por Milei contra Lula durante el acto realizado el sábado en San Pablo.
En este contexto, Mauro Vieira aclaró que Brasil no contempla por el momento una medida todavía más severa, como la retirada de los embajadores. El canciller explicó que se trata de una decisión de gran importancia y que, pese a la gravedad del episodio, el Gobierno brasileño mantiene la intención de preservar el vínculo diplomático.
"La retirada de los embajadores es una medida muy seria. En este contexto de preservación, no vamos a hacer eso ahora", afirmó. Sin embargo, insistió en que Brasil necesita explicaciones por la presencia de Milei en territorio brasileño y por el contenido de sus declaraciones.
"Necesitamos explicaciones del gobierno argentino: ¿por qué el presidente de Argentina vino a territorio brasileño para hacer este tipo de declaraciones, tan duras, groseras e inaceptables?", cuestionó.
Las críticas de Milei contra Lula
Durante el acto en San Pablo, Javier Milei vinculó la situación política de Brasil con la que, según su visión, atraviesa la Argentina. En ese marco, comparó el denominado "riesgo kuka" con lo que definió como el "riesgo Lula".
"Si en la Argentina tenemos como factor económico lo que llamamos el 'riesgo kuka', acá, en Brasil, hoy tienen el 'riesgo Lula', que se refleja en las acciones y los mercados", sostuvo.
El Presidente argentino también cuestionó directamente al mandatario brasileño y afirmó que se trata de una figura que, según sus palabras, "mete preso a opositores por el solo hecho de ser opositores".
Las declaraciones fueron pronunciadas durante una actividad de acompañamiento al lanzamiento de la candidatura presidencial del senador Flávio Bolsonaro, lo que añadió un componente político a la visita de Milei a Brasil.