En un escenario de alta tensión social, marcado por el paro general convocado por la CGT en rechazo a las políticas oficiales, el Fondo Monetario Internacional (FMI) intervino con un fuerte respaldo a la hoja de ruta económica del Gobierno. A través de su portavoz, Julie Kozack, el organismo multilateral defendió la reforma laboral que actualmente se somete a debate en la Cámara de Diputados, posicionándola como un motor indispensable para la modernización del mercado de trabajo en Argentina.
Durante su habitual conferencia de prensa, Kozack subrayó que los esfuerzos por profundizar las reformas estructurales en el país son seguidos de cerca. Bajo la óptica del Fondo, la normativa laboral no solo es una respuesta a la crisis, sino una herramienta de crecimiento a largo plazo. Según la funcionaria, se han implementado medidas destinadas a reducir la informalidad, pero también, y con una importancia central, a impulsar la creación de empleo.
Al referirse al contexto de protesta gremial, la portavoz reconoció la complejidad del proceso, señalando que "mitigar adecuadamente los costos de transición asociados a estas reformas también será importante para Argentina". Con estas declaraciones, el organismo valida la dirección del debate parlamentario, sugiriendo que la flexibilidad y los nuevos marcos legales son el camino para revertir el estancamiento laboral.
Fortalecimiento de reservas y disciplina fiscal
Más allá de la cuestión laboral, el FMI dedicó un apartado especial a la gestión financiera y al superávit fiscal. La entidad reconoció el esfuerzo sostenido para fortalecer las reservas del Banco Central desde el inicio de 2026. Los datos técnicos presentados por Kozack reflejan una dinámica de acumulación que el organismo considera vital para la estabilidad macroeconómica:
- Compras netas: Desde principios de año, el Banco Central ha comprado más de US$2000 millones.
- Ancla fiscal: La portavoz insistió en que la acumulación sostenida de reservas, respaldada por la implementación continua del ancla fiscal, será esencial para asegurar un acceso duradero al mercado.
- Resiliencia ante shocks: Esta solvencia financiera permitiría que Argentina responda de manera más eficiente a posibles eventualidades externas.
Apertura económica y acuerdos internacionales
Finalmente, el respaldo del Fondo se extendió hacia la política de inserción internacional. Kozack celebró los recientes acuerdos comerciales con Estados Unidos y la Unión Europea (a nivel del Mercosur), considerándolos pasos fundamentales para abrir la economía argentina al comercio global.
Para el organismo, estas alianzas estratégicas no solo facilitan el intercambio de bienes, sino que funcionan como un catalizador para atraer inversiones. En conclusión, el FMI ratifica su confianza en que la combinación de una nueva legislación laboral, la disciplina en las cuentas públicas y la apertura al mundo sentarán las bases de un sistema económico más sólido y dinámico.