El Gobierno acelera la sanción de la reforma laboral y proyecta un 2026 de consolidación legislativa
Con la mirada puesta en las sesiones extraordinarias de la próxima semana, la mesa política de Javier Milei busca cristalizar normas de "segunda generación". El oficialismo destaca el éxito de las negociaciones y se prepara para el inicio del año parlamentario el 1° de marzo.

El Poder Ejecutivo Nacional atraviesa días de definiciones cruciales en su ambicioso esquema de transformaciones estructurales. En las vísperas de lo que se considera un hito para la administración actual, el Gobierno se encuentra abocado a la sanción de la reforma laboral, definida como una de las principales normas de "segunda generación" dentro del programa del presidente Javier Milei. Esta etapa del mandato, marcada por una intensa actividad en los despachos de Balcarce 50, concentrará su atención durante la última semana de enero en el Senado, donde se buscará dar cierre a un temario que obsesiona a la mesa política oficialista. El diseño parlamentario previsto para el cierre del período de sesiones extraordinarias es sumamente exigente, estipulando que el próximo jueves se tratarán la Ley Penal Juvenil y la modificación a la Ley de Glaciares, dejando para el viernes el debate por la denominada "modernización" del sistema laboral.

Esta hoja de ruta responde a una coordinación quirúrgica del círculo íntimo presidencial, que ha dedicado las últimas semanas exclusivamente a negociar las voluntades necesarias para garantizar el éxito de estos proyectos. Desde Washington, destino al que viajó para participar de la ceremonia inaugural del Consejo de Paz impulsado por el republicano Donald Trump, el presidente Javier Milei siguió de cerca los avances legislativos. Tras celebrar los progresos en la Cámara de Diputados, el mandatario fue contundente al atribuirle el éxito de las gestiones a la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, a quien definió como "el jefe" y responsable directa de este nuevo triunfo legislativo que se suma a hitos previos como la aprobación del Presupuesto 2026 y la Ley de Inocencia Fiscal.

La dinámica de toma de decisiones en esta etapa cuenta con la coordinación del jefe de Gabinete, Manuel Adorni, y un núcleo de figuras clave que han funcionado como receptores de los reclamos de legisladores y gobernadores. Entre los principales actores de esta mesa se encuentran el ministro del Interior, Diego Santilli, el titular de la Cámara de Diputados, Martín Menem, y la jefa de bloque de LLA en el Senado, Patricia Bullrich. Este equipo de trabajo fue el encargado de procesar los cambios en el proyecto de reforma laboral que logró obtener 135 votos a favor y 115 en contra durante la madrugada del pasado jueves en la Cámara baja, demostrando una nueva flexibilidad en la construcción de consensos que permitió destrabar puntos de conflicto que amenazaban la viabilidad de la norma.

Una de las novedades más destacadas de este proceso legislativo es la disposición del oficialismo para dar lugar a cambios, una actitud que en Balcarce 50 describen como antes impensada. El caso más emblemático fue la eliminación del artículo 44, que establecía bajas salariales en situaciones de licencias por enfermedad, una modificación que fue bien vista por los sectores opositores. Sin embargo, el Gobierno ha mostrado firmeza en otros aspectos centrales, como la creación del Fondo de Asistencia Laboral (FAL). A pesar de ser uno de los puntos más cuestionados por bloques como Provincias Unidas, la Coalición Cívica y Encuentro Federal, el oficialismo logró mantenerlo en la redacción final, consolidando lo que consideran un sistema laboral modernizado y adaptado a sus metas de gestión a largo plazo.

Superada la turbulencia de los dos primeros años legislativos, marcados por derrotas parlamentarias de las que el espacio parece haber tomado nota, La Libertad Avanza (LLA) se muestra expectante por lo que deparará el resto del año 2026. El oficialismo considera que ha logrado neutralizar no solo a la oposición más férrea, sino también al sindicalismo, lo que despeja el camino para la agenda que comenzará formalmente el 1° de marzo con la Apertura de Sesiones Ordinarias. Para ordenar estas prioridades, la mesa política reeditará sus encuentros el lunes a las 14:30, mientras que el martes siguiente se celebrará la primera reunión de gabinete del año con la intención de estructurar los temas a tratar tras el discurso presidencial.

En los pasillos del poder admiten que el oficialismo está entusiasmado con las metas que se buscarán plasmar en este nuevo ciclo. Con la mesa política consolidada y una nueva dinámica parlamentaria que prioriza el diálogo previo para evitar traspies, el Gobierno de Javier Milei apuesta a que la sanción definitiva de la reforma laboral funcione como el trampolín definitivo para profundizar su programa de reformas. La expectativa es que, tras la culminación de los procesos legislativos en curso durante la próxima semana, el Ejecutivo logre llegar a la apertura de sesiones ordinarias con la mayor cantidad de proyectos sancionados, marcando un quiebre respecto a la dinámica de los periodos anteriores.