El Gobierno y la Iglesia sellan un acuerdo histórico para la puesta en valor del Convento de San Francisco
El Ejecutivo provincial y las autoridades franciscanas presentaron el plan de obras integral para preservar la estructura del templo. La intervención busca recuperar la fachada, techos y cimientos de este ícono arquitectónico, cultural y turístico del casco céntrico.

En un encuentro de carácter institucional clave para la preservación del acervo histórico de Catamarca, el gobernador Raúl Jalil encabezó la presentación oficial del proyecto de restauración y puesta en valor del Convento de San Francisco. La reunión, desarrollada en la Casa de Gobierno, contó con la participación activa de representantes de la iglesia franciscana, liderados por el Padre Julio Buenader, junto al ministro de Hacienda y Obras Públicas de la provincia, Juan Marchetti, y su equipo de asesores técnicos. El objetivo central de la jornada fue abordar los detalles técnicos y operativos que implicará la ejecución de una obra que promete un impacto profundo tanto en la fisonomía del casco céntrico de la ciudad como en la identidad social de la comunidad local.

La restauración y puesta en valor de este conjunto edilicio constituye una intervención patrimonial de alta complejidad, orientada específicamente a la preservación, recuperación y jerarquización de uno de los bienes históricos y arquitectónicos más significativos de la capital. El proyecto se enmarca bajo criterios de conservación integral, lo que implica un respeto absoluto por el valor simbólico, constructivo y urbano del edificio. En este sentido, las acciones diseñadas por el equipo de arquitectos gubernamentales están destinadas a restituir las condiciones originales del convento, asegurando que cualquier mejora respete la materialidad histórica que lo define desde su construcción.

En cuanto a los aspectos técnicos de la obra, las tareas previstas comprenden intervenciones minuciosas sobre cubiertas, muros, revoques, carpinterías, solados y elementos ornamentales. Se ejecutarán trabajos críticos de consolidación estructural en aquellos sectores que actualmente presentan patologías que ponen en riesgo la estabilidad del edificio. En las envolventes exteriores, el plan prevé la recuperación integral de las fachadas mediante procesos de limpieza profunda, la restitución de molduras que se han perdido o dañado con el paso de los años, la reparación de fisuras y la aplicación de terminaciones que sean estrictamente compatibles con los sistemas constructivos originales, evitando el uso de materiales modernos que puedan degradar la estructura histórica.

Asimismo, la intervención en las cubiertas del templo es una prioridad para garantizar la correcta estanqueidad del complejo. El proyecto contempla la optimización de los sistemas de desagüe pluvial, una medida esencial para evitar filtraciones futuras que puedan afectar el interior del edificio. En el plano de los detalles, el plan incluye la restauración de carpinterías de gran valor patrimonial y la puesta en condiciones de los solados originales. Además, se llevará a cabo una adecuación completa de las instalaciones eléctricas bajo criterios de seguridad y eficiencia energética, cuidando siempre de no alterar la estética ni la materialidad del convento.

Finalmente, esta intervención estratégica no solo apunta a la conservación física del templo, sino también a la revalorización de su identidad histórica y cultural. El proyecto incorpora mejoras funcionales que permitirán optimizar el uso religioso y social del conjunto, fortaleciendo su integración con el entorno urbano y promoviendo su apropiación por parte de la comunidad. Al jerarquizar este hito arquitectónico, el Gobierno provincial busca fortalecer el circuito turístico local, consolidando al Convento de San Francisco como un punto de referencia ineludible que narra la historia y la fe de Catamarca a través de sus muros restaurados.