El Gobierno nacional celebró la firma del Acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea y se mostró confiado en su impacto positivo tanto a nivel país como en las economías regionales. Tras años de negociaciones inconclusas, el presidente Javier Milei destacó el entendimiento y vaticinó beneficios derivados del libre comercio, al que desde su entorno atribuyen efectos directos sobre la generación de empleo, la inversión y la estabilidad regional.
Desde la Casa Rosada, una fuente con acceso directo al despacho presidencial aseguró que "siempre que se habla de una mayor comercialización es mejor", al considerar que la apertura de mercados implica más trabajo para los argentinos. En ese sentido, afirmó que el libre comercio "detiene guerras" y contribuye al desarrollo económico.
Otra voz de la administración libertaria remarcó que, una vez que el acuerdo entre en vigencia —a la espera de la validación parlamentaria en ambos bloques— los productores argentinos podrán acceder "a un mercado de 450 millones de personas". El entendimiento fue calificado como un hecho histórico y como una expresión del "triunfo del libre mercado".
En la antesala de la Cumbre del Mercosur, celebrada el 20 de diciembre en Foz do Iguaçu, Brasil, desde el Gobierno se mostraban escépticos respecto del avance de las negociaciones, especialmente por la resistencia de países como Francia e Italia. Sin embargo, tras el consenso alcanzado, en el oficialismo aseguran que la Argentina participó activamente de las conversaciones finales que permitieron sellar el acuerdo junto a Brasil, Uruguay y Paraguay.
El primero en expresarse públicamente fue el canciller Pablo Quirno, quien se prepara para viajar a Asunción, Paraguay, el próximo sábado con el objetivo de oficializar el entendimiento. A través de su cuenta en X, señaló que "luego de más de 30 años de negociaciones" se firmará el 17 de enero "un acuerdo histórico y el más ambicioso entre ambos bloques". Destacó además que el Mercosur accederá de manera preferencial a la Unión Europea, la tercera economía global, un mercado de 450 millones de personas que representa cerca del 15% del PBI mundial. El mensaje fue replicado por el presidente Milei, quien se limitó a señalar: "Siguen las buenas noticias".
El acuerdo dará lugar a un mercado integrado de más de 700 millones de personas, que concentrará cerca del 35% del comercio global y más del 30% del Producto Bruto Interno mundial. En materia comercial, contempla cuotas para exportaciones de carne, maíz y etanol, regula el acceso mutuo a servicios y compras públicas, y prevé la eliminación de gran parte de los aranceles entre ambos bloques.
En el entorno presidencial consideran que la reducción de aranceles facilitará el ingreso de dólares al país y promoverá una competencia más equitativa. "Al bajar aranceles, nuestros productos compiten en igualdad de condiciones y eso amplía las posibilidades de vender más", sostuvo una fuente oficial, al tiempo que remarcó que los dólares ingresarán tanto por exportaciones como por inversión extranjera privada en sectores estratégicos.
Desde el Gobierno coincidieron en que el acuerdo "amplía claramente el horizonte de posibilidades de exportación para los productos argentinos" y lo definieron como "una buena noticia" para la economía nacional.
Pese a la resistencia inicial de Francia, luego de que el presidente Emmanuel Macron reiterara su rechazo, desde la mesa chica del mandatario argentino aseguraron que estaban al tanto de los argumentos europeos y remarcaron que la relación bilateral entre ambos presidentes se mantiene sin cambios.
También se pronunció sobre el tema Patricia Bullrich, actual jefa del bloque de La Libertad Avanza en el Senado, quien mantuvo un encuentro con Milei horas después de conocida la decisión. "La Argentina no para de lograr éxitos concretos para su gente. Después de 25 años, se aprobó el acuerdo Mercosur-Unión Europea. Más trabajo, más producción y más oportunidades de desarrollo e inversión", expresó.
Si bien se estima que la firma podría realizarse a nivel ministerial, no se descarta la presencia de la presidenta del Consejo Europeo, Ursula von der Leyen. A la espera de la confirmación del formato del acto, el presidente Milei no registra actividades oficiales en agenda, por lo que estaría en condiciones de viajar para participar de la formalización del acuerdo.