Junio comenzó con una serie de indicadores que el Gobierno nacional interpreta como señales positivas para la economía. Entre ellos se destacan la desaceleración de la inflación, una mejora en la recaudación tributaria, la caída del riesgo país y un mayor ingreso de divisas por exportaciones.
De acuerdo con estimaciones privadas, la inflación de mayo habría cerrado en torno al 2,2%, lo que la convertiría en la más baja desde octubre. A su vez, la recaudación tributaria registró un crecimiento real interanual del 1,7%, mientras que el riesgo país descendió hasta los 488 puntos básicos, uno de los niveles más bajos desde la llegada de Javier Milei a la Presidencia.
En la Casa Rosada también destacan el desempeño del frente externo. La liquidación de divisas del sector agropecuario aumentó un 7% y el Banco Central ya acumula compras superiores a los 10.000 millones de dólares, con la expectativa de superar los 20.000 millones antes de fin de año.
En materia de inversiones, la petrolera Chevron anunció que podría destinar hasta 13.800 millones de dólares a Vaca Muerta si obtiene la aprobación para incorporarse al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI). Paralelamente, el presidente del Banco Central, Santiago Bausili, viajará a China para avanzar en las negociaciones por la renovación del swap de monedas por 19.000 millones de dólares.
Entre las últimas medidas económicas, el Gobierno dispuso la exención del Impuesto a las Ganancias para determinadas operaciones inmobiliarias y contratos de alquiler correspondientes a montos devengados desde el 1 de enero de 2026. También oficializó una nueva reducción de retenciones para el sector agropecuario y reglamentó la Ley de Modernización Laboral.
Inflación en baja, pero con atención sobre los alimentos
Durante el Congreso Anual del Instituto Argentino de Ejecutivos de Finanzas, tanto el presidente Javier Milei como el ministro de Economía, Luis Caputo, insistieron en que la inflación mantiene una trayectoria descendente.
No obstante, algunas consultoras privadas advirtieron sobre una aceleración en el rubro alimentos y bebidas durante las últimas semanas de mayo. Las mediciones relevadas ubican ese incremento entre el 2,7% y el 3,2%, con un promedio cercano al 3%.
Si bien esta evolución no modifica la tendencia general de desaceleración inflacionaria, los analistas consideran que se trata de un indicador sensible debido a su impacto directo sobre el consumo cotidiano de las familias.
La tensión política que expuso diferencias dentro del oficialismo
Más allá de los datos económicos, el principal foco de atención de la semana estuvo puesto en la política. La controversia se generó en torno al pliego de la jueza María Verónica Michelli y las diferencias públicas entre el Gobierno y Patricia Bullrich.
Según trascendió, el presidente Milei pretendía retirar el pliego enviado al Senado, aunque Bullrich no acompañó esa decisión. La dirigente incluso habría puesto su renuncia a disposición como jefa de bloque, aunque finalmente el Presidente decidió no avanzar en ese sentido.
La situación derivó en la aprobación del pliego por parte del Senado con apoyo de sectores opositores y aliados. Bullrich optó por abstenerse, mientras que el resto de los legisladores de La Libertad Avanza votó en contra.
Desde el Ministerio de Justicia señalaron que la aprobación legislativa habilita la designación, aunque no obliga al Presidente a firmar el decreto correspondiente. Por ese motivo, en el entorno presidencial sostienen que Milei podría optar por no concretar el nombramiento.
Un desafío para la cohesión oficialista
La situación volvió a poner en evidencia las tensiones internas dentro del oficialismo. Bullrich mantiene niveles de imagen positiva elevados y conserva influencia sobre un sector del electorado de centroderecha que resultó clave para la llegada de Milei al poder.
Aunque en los últimos días se difundieron gestos de acercamiento entre la ministra y Karina Milei, el episodio dejó abiertas incógnitas sobre el equilibrio interno dentro de La Libertad Avanza y el rol que tendrá Bullrich en la construcción política de cara a las elecciones de 2027.
En este contexto, el Gobierno enfrenta el desafío de sostener la unidad de los distintos sectores que integran su espacio político, en un escenario donde la oposición continúa fragmentada, pero las principales diferencias parecen surgir dentro del propio oficialismo.
La prioridad: avanzar con la agenda política
Mientras busca consolidar los indicadores económicos favorables, la Casa Rosada mantiene otro objetivo estratégico: avanzar con la eliminación de las elecciones primarias, abiertas, simultáneas y obligatorias (PASO).
Para ello, el oficialismo intensificó las negociaciones con gobernadores y referentes provinciales con la intención de reunir los apoyos necesarios en el Congreso.
En el Gobierno consideran que el margen para alcanzar acuerdos podría reducirse a medida que avance el calendario electoral, por lo que analizan acelerar las conversaciones durante las próximas semanas para intentar resolver el debate antes de que la discusión política ingrese plenamente en modo electoral.