El Gobierno redujo casi un 58% la estructura de la Comisión Nacional de Energía Atómica
Se aprobó un nuevo diagrama organizativo para la Comisión Nacional de Energía Atómica y redujo de 645 a un máximo de 272 las unidades organizativas. La medida busca "reducir el sobredimensionamiento de su estructura funcional" y agilizar la gestión del organismo

El Gobierno nacional dispuso una profunda reorganización de la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA), al aprobar un nuevo esquema organizativo que reduce de manera significativa la cantidad de unidades que integran su estructura. La medida fue formalizada mediante el Decreto 655/2026, publicado este lunes en el Boletín Oficial, y tiene como objetivo optimizar el funcionamiento del organismo descentralizado y "reducir el sobredimensionamiento de su estructura funcional".

La CNEA actúa bajo la órbita de la Secretaría de Asuntos Nucleares del Ministerio de Economía. De acuerdo con el diagnóstico oficial, era necesario iniciar un proceso destinado a adecuar las competencias y agilizar la gestión de la Comisión.

La reestructuración implica un cambio profundo respecto de la organización vigente. La estructura anterior contaba con 645 unidades organizativas, que incluían desde autoridades políticas y gerencias de área hasta departamentos y divisiones. Con el nuevo esquema, el máximo de unidades organizativas quedará establecido en 272, lo que representa un recorte cercano al 58%.

De 645 unidades organizativas a un máximo de 272

La estructura anterior de la Comisión Nacional de Energía Atómica incluía:

  • 2 autoridades políticas.
  • 11 gerencias de área.
  • 240 departamentos.
  • 283 divisiones.

La nueva configuración establece un máximo de 272 unidades organizativas. El cambio busca reducir la cantidad de niveles y dependencias, al tiempo que redefine las áreas principales de conducción y funcionamiento del organismo.

Para avanzar con la reorganización, el decreto deroga la estructura anterior establecida en 2006 y 2023 y da paso a una nueva configuración de primer nivel operativo. El proceso no finalizará con la aprobación del nuevo organigrama. La normativa establece un plazo de 60 días para que las autoridades de la CNEA eleven un nuevo proyecto de estructura correspondiente a los niveles inferiores, principalmente departamentos y divisiones.

Los gastos que pudieran derivarse de los cambios deberán ser atendidos con los créditos presupuestarios ya asignados a la entidad.

Las siete nuevas Gerencias de Área

El decreto establece un organigrama simplificado que reporta a la Presidencia y Vicepresidencia de la CNEA. Las unidades de conducción y apoyo de mayor jerarquía serán la Unidad de Auditoría Interna, la Gerencia de Asuntos Jurídicos y la Gerencia de Coordinación General.

A partir de la reorganización, las Gerencias de Área serán siete y estarán organizadas según las siguientes funciones: Energía Nuclear: tendrá a su cargo la investigación y el desarrollo vinculados con reactores y centrales nucleares, incluyendo todo el ciclo del combustible nuclear.

Investigación y Desarrollo de Grandes Proyectos: conducirá iniciativas de alta complejidad, entre ellas la Central Argentina de Elementos Modulares (CAREM). Aplicaciones Nucleares a la Salud: dirigirá el Plan Nacional de Medicina Nuclear "NUCLEOVIDA" y las investigaciones relacionadas con radiofarmacia y radioterapia.

Producción de Radioisótopos y Aplicaciones de la Radiación: tendrá entre sus funciones la operación del reactor de investigación RA-3 y la provisión de insumos destinados a la industria y la medicina.

Seguridad Nuclear y Ambiente: supervisará la protección radiológica, la gestión de residuos radiactivos y el cumplimiento de las salvaguardias internacionales.

Articulación Institucional: gestionará la comunicación, los convenios con universidades y los Institutos Académicos dependientes de la CNEA. Administración y Gestión: coordinará los recursos humanos y económicos, la ciberseguridad y la vinculación tecnológica.

Los nuevos límites para los niveles inferiores

La reorganización también establece topes máximos para las unidades de menor jerarquía. El objetivo es completar el proceso de reducción y adecuación de la estructura organizativa.

Los máximos fijados son:

  • Gerencias de segundo nivel operativo: hasta 32, frente a las 45 existentes anteriormente.
  • Subgerencias de segundo nivel operativo: hasta 48, frente a las 49 previas.
  • Departamentos: hasta 168, en comparación con los 240 anteriores.
  • Divisiones: hasta 7, frente a las 283 que formaban parte de la estructura previa.
  • Otros: 1 Auditoría Interna Adjunta y 4 Supervisiones de Auditoría.

La diferencia más marcada se observa en el número de divisiones, que pasa de 283 a un máximo de 7. También se reduce de manera considerable la cantidad máxima de departamentos, mientras que las gerencias de segundo nivel operativo tendrán un límite inferior al vigente.

Un proceso de adecuación de competencias y gestión

El Gobierno fundamentó la reorganización en la necesidad de adecuar las competencias de la Comisión Nacional de Energía Atómica y agilizar su funcionamiento.

El diagnóstico oficial identificó un sobredimensionamiento de la estructura funcional, por lo que el nuevo esquema busca establecer una organización más acotada y concentrada en áreas específicas. La nueva distribución mantiene como ejes principales la energía nuclear, los grandes proyectos de investigación y desarrollo, las aplicaciones médicas, la producción de radioisótopos, la seguridad nuclear y ambiental, la articulación institucional y la administración.

De esta manera, el nuevo organigrama concentra las funciones principales en siete Gerencias de Área y establece límites precisos para los niveles inferiores.

El próximo paso será definir la estructura interna

La aprobación del Decreto 655/2026 constituye el primer paso de una reorganización que todavía deberá completarse.

Durante los próximos 60 días, las autoridades de la CNEA deberán elevar un proyecto de estructura de nivel inferior que defina la organización de los departamentos y divisiones dentro de los límites establecidos por la nueva normativa.

La reestructuración deberá realizarse con los créditos presupuestarios ya asignados al organismo, sin contemplar gastos adicionales por fuera de esas partidas.

En términos generales, el nuevo esquema reduce el máximo de unidades organizativas de 645 a 272 y modifica la organización interna de la Comisión Nacional de Energía Atómica. La medida busca, según el Gobierno, avanzar hacia una estructura funcional más adecuada a las competencias del organismo y con una gestión más ágil.

El proceso, que deroga los esquemas organizativos establecidos en 2006 y 2023, tendrá ahora una segunda etapa con la definición de los niveles inferiores. La nueva estructura deberá completar así la reorganización de la CNEA, bajo un modelo que reduce de manera significativa la cantidad de dependencias y redefine las áreas centrales de conducción, investigación, producción, seguridad, articulación y administración.