El Gobierno vuelve a reunirse con la Iglesia por la visita de León XIV
La Casa Rosada prevé una nueva reunión de coordinación a mediados de septiembre y espera que el Vaticano comunique el itinerario definitivo. La agenda será determinante para definir el esquema laboral, los operativos y la estrategia oficial frente a los discursos del Pontífice.

La organización de la visita del papa León XIV a la Argentina ingresará a mediados de septiembre en una nueva etapa de coordinación, cuando representantes del Gobierno y de la Iglesia vuelvan a reunirse para avanzar sobre los detalles del viaje apostólico. La Casa Rosada aguarda, en particular, que la Santa Sede comunique oficialmente la agenda definitiva de actividades antes de tomar decisiones vinculadas al funcionamiento laboral durante la estadía del Pontífice.

Entre esas definiciones aparece una cuestión que todavía permanece abierta: la posibilidad de establecer un feriado, un asueto para determinados sectores o algún régimen limitado territorialmente. En el Ejecutivo sostienen que no habrá una decisión hasta conocer con precisión cómo quedará distribuido el itinerario entre la Ciudad de Buenos Aires, la provincia de Buenos Aires y Córdoba, y cuál será finalmente la magnitud de los actos previstos.

En paralelo, el Gobierno ya estableció una postura política frente a los eventuales discursos de León XIV. La instrucción dentro de la administración nacional es evitar cualquier reacción que pueda transformar la visita en un escenario de confrontación.

Una agenda que todavía no está cerrada

Hasta el momento, las fechas generales de la visita están confirmadas. León XIV permanecerá en la Argentina entre el 8 y el 11 de noviembre, pero el programa detallado todavía se encuentra en proceso de definición.

La propia Oficina del Presidente informó el 5 de septiembre que el proyecto continúa siendo evaluado y que los detalles definitivos serán comunicados por la Santa Sede durante este mes. Esa información es considerada clave por la Casa Rosada para terminar de organizar las distintas instancias que estarán vinculadas con la presencia del Pontífice.

La próxima reunión de coordinación está prevista, en principio, para mediados de septiembre, momento en el que el Gobierno espera contar con el programa completo.

La agenda preliminar contempla actos multitudinarios en la Ciudad de Buenos Aires, Luján y Córdoba. Entre los escenarios que el Gobierno había mencionado como posibles aparecen el Monumento a los Españoles, la Basílica de Luján y el predio de la Fábrica Argentina de Aviones.

Sin embargo, ninguno de estos componentes permite todavía cerrar definitivamente el itinerario. La distribución de las actividades será la que determine buena parte de las decisiones pendientes.

La definición sobre el feriado en suspenso

"Hasta que no esté la agenda final no lo vamos a decidir", aseguran en Nación respecto de la posibilidad de establecer un día no laborable.

La definición no está planteada únicamente como una cuestión administrativa. Para el Gobierno, el esquema laboral dependerá directamente de la organización territorial de las actividades y de la cantidad de personas que puedan concentrarse en los distintos puntos previstos para la visita. La discusión contempla diferentes alternativas:

  • Feriado nacional durante alguno de los días de la visita.
  • Asueto para determinados sectores.
  • Régimen limitado territorialmente, de acuerdo con las actividades previstas.
  • Definición del esquema laboral según la distribución del itinerario entre Ciudad de Buenos Aires, provincia de Buenos Aires y Córdoba.

La Casa Rosada considera que tomar una decisión antes de conocer el programa definitivo implicaría anticiparse a un escenario que todavía puede sufrir modificaciones.

Una estrategia para evitar la confrontación

Mientras espera la definición de la agenda, el Ejecutivo ya fijó una línea política frente a los mensajes que pueda pronunciar el Pontífice durante su estadía.

En Nación no esperan una crítica directa contra la gestión de Javier Milei y, aun en el caso de que León XIV plantee cuestionamientos, la decisión oficial es no responder públicamente.

"No hay que cometer errores ni sobregirarse", sostienen en la Casa Rosada. La evaluación dentro del Gobierno es que la visita tendrá un tono de celebración, convocará a una gran cantidad de personas y no debería transformarse en un foco de tensión con la administración nacional.

En el Ejecutivo reconocen que el Pontífice mantiene una discursiva centrada en temas sociales, el diálogo y la necesidad de reducir la polarización. Sin embargo, sostienen que no esperan que sus intervenciones estén dirigidas específicamente contra la administración de Milei.

Por ese motivo, la instrucción política es clara: evitar cualquier reacción que pueda escalar una diferencia.

El trabajo conjunto comenzó en agosto

La planificación de la visita no comenzó ahora. La Casa Rosada viene trabajando desde agosto junto con la Nunciatura Apostólica, la Conferencia Episcopal Argentina, Cancillería y las jurisdicciones involucradas.

En ese esquema, Karina Milei quedó al frente de la coordinación política e institucional y encabezó las primeras reuniones con funcionarios nacionales, provinciales y porteños. La organización requiere articular distintas áreas y jurisdicciones debido a la extensión territorial que tendrá el viaje y a los lugares que se encuentran bajo análisis para las actividades oficiales.

La segunda avanzada de la Santa Sede terminó a comienzos de septiembre y permitió recorrer los principales sitios considerados para la visita. Durante esa recorrida, los equipos visitaron:

  • Complejo Penitenciario Federal de la Ciudad de Buenos Aires.
  • Cottolengo Don Orione.
  • Basílica de Luján.
  • FAdeA, en Córdoba.
  • Arzobispado de Córdoba.
  • Catedral de Córdoba.
  • Aeropuerto internacional de Córdoba.

El relevamiento de estos lugares forma parte de una preparación que todavía deberá completarse con la agenda definitiva que comunique el Vaticano.

Seguridad: tres comandos federales en marcha

Mientras las cuestiones vinculadas al itinerario y al esquema laboral continúan pendientes, el operativo de seguridad ya comenzó a formalizarse.

El Ministerio de Seguridad creó tres comandos unificados federales destinados a coordinar los despliegues durante el viaje apostólico en la Ciudad de Buenos Aires, Luján y Claypole, además de la provincia de Córdoba. Las estructuras reúnen a distintas fuerzas y organismos vinculados con la seguridad:

  • Policía Federal.
  • Gendarmería.
  • Prefectura.
  • Policía de Seguridad Aeroportuaria.
  • Áreas de inteligencia criminal.
  • Servicio Penitenciario Federal, cuando corresponda.
  • Equipos de seguridad de la Santa Sede, con los que también habrá coordinación.

De esta manera, mientras la agenda pública todavía espera su definición definitiva, parte de la estructura operativa ya comenzó a tomar forma.

El componente político y protocolar

La visita también tendrá una dimensión política e institucional que excede los actos multitudinarios. El Ejecutivo tendrá a su cargo, junto con la Nunciatura, parte del encuentro protocolar de León XIV con representantes de la sociedad civil y el cuerpo diplomático.

En la Iglesia esperan que esa convocatoria reúna a dirigentes de distintos espacios políticos, gobernadores y representantes institucionales, en una instancia que tendrá particular relevancia dentro de la agenda oficial.

La organización de este encuentro se suma a los preparativos de los actos públicos y al despliegue de seguridad que acompañará al viaje.