La arquitectura del poder político nacional atraviesa una etapa de redefiniciones estratégicas profundas. En este escenario, la Casa Rosada fue el escenario de un cónclave de alto nivel institucional donde se ratificaron los acuerdos programáticos en torno al rumbo económico y se avanzó firmemente en las conversaciones destinadas a armar un posible frente electoral conjunto. De la reunión participaron actores clave de la administración central y de la cúpula partidaria opositora.
Diego Santilli: Jefe de Gabinete de la Nación y anfitrión del encuentro.
Martín Menem: Presidente de la Cámara baja, presente en la mesa de negociaciones.
Eduardo "Lule" Menem: Subsecretario de Gestión Institucional.
Cristian Ritondo: Presidente del bloque del PRO en la Cámara de Diputados y jefe del PRO bonaerense.
Fernando de Andreis: Secretario general del PRO a nivel nacional y estrecho colaborador de Mauricio Macri.
Durante las deliberaciones, la estrategia política se desplegó a través de un minucioso relevamiento territorial. Los dirigentes realizaron un punteo provincia por provincia y distrito por distrito sobre las fuerzas vivas que poseen ambos espacios políticos y sobre el estado actual de los vínculos entre los dirigentes de cada sector. Según detalló Ritondo al finalizar el cónclave, este repaso exhaustivo abarcó a todos los distritos del país, exceptuando únicamente las tres provincias que gobiernan actualmente y la provincia de Buenos Aires, focalizándose en analizar con precisión qué dirigentes integran las estructuras y qué posibilidades reales de articulación existen en cada jurisdicción.
La encrucijada institucional en torno a las PASO
Pese a la sintonía general lograda en diversos planos, en el centro de la discusión política persisten marcadas diferencias respecto de qué hacer con las PASO (Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias). Mientras el Gobierno nacional busca aunar voluntades de manera activa para eliminar o al menos suspender las primarias obligatorias, la propuesta no genera un convencimiento absoluto en las filas del PRO, aunque tampoco se cierran las puertas del todo a futuras modificaciones.
La postura institucional del partido amarillo fue delimitada públicamente por Cristian Ritondo al término de la reunión. El diputado nacional señaló que la posición actual del espacio es mantener las primarias a menos que surja una alternativa mejor que consideren y trabajen en conjunto. En esa línea, advirtió que esperarán a ver la iniciativa concreta que provenga del Senado para seguir charlando, remarcando que la ley todavía no cuenta con los consensos necesarios en esa cámara legislativa.
Al fundamentar esta postura, Ritondo reconoció una dualidad compleja en torno al mecanismo electoral:
Señaló que las primarias no tienen ni todo en contra ni todo a favor.
Recordó como un antecedente clave que tanto el actual presidente Javier Milei como el exmandatario Mauricio Macri han sido el resultado directo de las PASO.
Reconoció explícitamente el elevado costo económico y logístico que implica para la ciudadanía, advirtiendo que en el año venidero la población tendrá que votar un total de seis veces, contemplando las PASO provinciales, las PASO nacionales, las elecciones provinciales y toda la segunda vuelta.
Blindaje político y la perspectiva macroeconómica oficial
La necesidad de consolidar una coalición sólida encuentra su principal justificación en la urgencia de evitar retrocesos institucionales y económicos. Fernando de Andreis confirmó formalmente que la decisión política adoptada por su referente indiscutido, Mauricio Macri, consiste en agotar absolutamente todo lo que está al alcance para blindar el cambio en Argentina y evitar un retroceso histórico similar al ocurrido en el año 2019. Con absoluta firmeza, el secretario general del PRO acotó que no quieren que vuelva el kirchnerismo ni el populismo, flagelos que, según sus palabras, tanto daño le han causado al país, reafirmando de este modo la ineludible necesidad de concretar una alianza política formal con La Libertad Avanza.
Este andamiaje político e institucional se sustenta, a su vez, en la evolución de las variables macroeconómicas presentadas durante la cumbre. El jefe de Gabinete, Diego Santilli, brindó un detallado pantallazo general sobre los avances concretados en la economía nacional, un informe que dejó una dosis de tranquilidad en la dirigencia opositora. De Andreis destacó que observan con optimismo que 13 de los 15 indicadores que miden el EMAE (Estimador Mensual de Actividad Económica) se encuentran en terreno de crecimiento. Si bien reconoció que este dinamismo opera de manera heterogénea en los distintos sectores, remarcó que existen sólidas perspectivas de registrar buenos datos tanto en materia de inflación como de recaudación fiscal. Estos factores ocuparon un tiempo central en la agenda del cónclave, dado que en el marco de la estrategia orientada a blindar el cambio, la dirigencia partidaria asume una total conciencia de que la situación económica constituye un pilar de absoluta relevancia para el futuro del país.