La reforma electoral que impulsa Javier Milei enfrenta un escenario complejo en el Congreso, donde las dudas no solo provienen de la oposición sino también de sectores que, hasta ahora, se mostraban cercanos al oficialismo. En el centro del debate se encuentra la eliminación de las Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias (PASO), un instrumento que divide aguas tanto en las fuerzas políticas como entre los gobernadores.
El futuro del proyecto dependerá en gran medida de la postura que adopten las provincias que utilizan este sistema en sus elecciones locales. Entre ellas se encuentran Mendoza, Chaco, Entre Ríos, Buenos Aires, CABA, Santa Fe y Catamarca, distritos con peso político y representación legislativa clave. Si bien algunos de estos territorios mantienen alineamientos con la Casa Rosada, las definiciones no están garantizadas.
El debate, además, se proyecta hacia el horizonte electoral de 2027, donde tanto el Presidente como los gobernadores pondrán en juego sus estrategias de poder. En ese contexto, la discusión sobre las PASO excede lo técnico y se convierte en una disputa política de fondo.
Dudas entre aliados y señales de alerta
Uno de los primeros en manifestar reparos fue el gobernador de Tucumán, Osvaldo Jaldo, quien habitualmente acompaña al oficialismo en el Congreso. El mandatario sostuvo que el Gobierno "está intentando hacerse un traje a medida en materia electoral", en referencia a la eliminación de las primarias y a un conjunto de medidas incluidas en el proyecto.
Jaldo defendió el sistema vigente al considerar que las PASO constituyen "una herramienta de ordenamiento dentro de los partidos políticos", que permite la participación de cualquier ciudadano que aspire a competir dentro de su espacio. Desde su perspectiva, eliminarlas implicaría un perjuicio no solo para las estructuras partidarias, sino también para la ciudadanía, al restringir instancias de participación.
El mandatario tucumano también anticipó que su provincia avanzará con el desdoblamiento electoral, con comicios previstos entre mayo y junio. Este movimiento agrega una capa de complejidad al escenario nacional, ya que cada distrito comienza a definir su propio calendario en función de las decisiones de la Nación.
Para el oficialismo, las declaraciones de Jaldo encendieron una señal de alarma. Su influencia sobre dos senadores —Sandra Mendoza y Beatriz Ávila— y tres diputados —Javier Noguera, Gladys Mansilla y Elia Fernández— lo convierten en un actor relevante en la definición parlamentaria.
La postura cautelosa de Jalil
En una línea menos confrontativa, el gobernador de Catamarca, Raúl Jalil, evitó fijar una posición definitiva, aunque tampoco expresó respaldo al proyecto. El mandatario señaló que es necesario analizar si la eliminación de las PASO "conviene o no conviene" y remarcó que las discusiones políticas deben darse dentro de los partidos.
Catamarca, al igual que otras provincias, utiliza este sistema para definir candidaturas locales, aunque el año pasado dispuso su suspensión temporal, en sintonía con lo ocurrido a nivel nacional. Esta experiencia reciente agrega un matiz particular al debate en el distrito.
Dentro del grupo de gobernadores dialoguistas, también persisten incógnitas sobre la postura que adoptarán Maximiliano Pullaro en Santa Fe y Martín Llaryora en Córdoba. Ambos forman parte del espacio Provincias Unidas, que suele ubicarse en una posición intermedia entre el oficialismo y la oposición peronista.
La alternativa de la UCR y Provincias Unidas
Frente a la propuesta de eliminación total de las PASO, sectores políticos comenzaron a delinear alternativas. La Unión Cívica Radical (UCR) avanzó con un proyecto propio que propone transformar el sistema en PAS (Primarias Abiertas Simples), eliminando su carácter obligatorio.
La iniciativa fue presentada por el senador Eduardo Vischi, cercano al gobernador correntino Juan Pablo Valdés. La propuesta busca mantener el mecanismo de competencia interna, pero con mayor flexibilidad.
Desde Provincias Unidas, espacio que cuenta con dos senadores —Alejandra Vigo y Carlos "Camau" Espínola— y 18 diputados, también se expresaron reparos a la eliminación. Consideran que el sistema puede ser mejorado, pero no eliminado.
Entre los argumentos que sostienen se destacan:
- Permite ordenar la política interna de los partidos.
- Evita que las candidaturas se definan en acuerdos cerrados entre pocos dirigentes.
- Garantiza una instancia de participación más amplia para la ciudadanía.
En Córdoba, el gobernador Llaryora opta por una postura prudente y otorga libertad de acción a sus legisladores, mientras desde su entorno aseguran que el tema será analizado "sin apuro".
Estrategia oficial
En este escenario fragmentado, el Gobierno busca consolidar apoyos. Una de las estrategias en evaluación es la de presentar candidatos de baja intensidad en distritos aliados, como gesto para no interferir en los planes reeleccionistas de los gobernadores. Esta maniobra apunta a sostener acuerdos políticos de cara a 2027.
El ministro del Interior, Diego Santilli, encabeza una serie de recorridas por las provincias para reunir respaldos. La metodología ya mostró resultados en iniciativas anteriores, como el Presupuesto 2026, la reforma laboral y la modificación de la ley de glaciares.
La Casa Rosada confía en el apoyo de mandatarios que sellaron alianzas con La Libertad Avanza en sus distritos, entre ellos:
- Alfredo Cornejo (Mendoza)
- Rogelio Frigerio (Entre Ríos)
- Leandro Zdero (Chaco)
Los tres mantuvieron encuentros recientes con Karina Milei, en los que ratificaron sus vínculos políticos con el oficialismo.
Sin embargo, no todos los aliados mantienen una postura homogénea. El jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, marcó diferencias al defender el sistema de primarias. "Es una buena manera de dirimir de cara a la sociedad. Si todos los costos de la democracia los analizamos como un gasto puro, entonces podemos llegar a la conclusión de que ni votemos", sostuvo.