En medio del caso Adorni, se reunió la mesa política del Gobierno
El Gobierno celebró un cónclave de más de dos horas con avances legislativos y controversias internas. La ausencia de Caputo y las posiciones de Bullrich y Milei resaltaron en el encuentro.

La mesa política del Gobierno se reunió este lunes en un cónclave extenso de más de dos horas, marcado por tensiones internas que reflejan la complejidad del oficialismo. El encuentro, realizado en el Salón Escudos de la Casa Rosada desde las 16 hasta las 18.15, tuvo como protagonista central a Manuel Adorni, jefe de Gabinete, quien volvió a asumir un rol de liderazgo pese a los avances de la causa judicial que lo investiga por enriquecimiento ilícito.

Durante la reunión, Adorni dio detalles sobre el listado de leyes que el Ejecutivo planea enviar al Congreso, incluyendo diez proyectos adicionales que aún no se hicieron públicos ni fueron informados por el oficialismo. El funcionario también repasó la agenda parlamentaria tanto en Diputados como en Senadores, dejando en evidencia la coordinación y los desafíos que enfrenta el Gobierno para avanzar en su plan legislativo.

En contraste, la ausencia más destacada fue la de Santiago Caputo, asesor presidencial, quien por aviso previo debido a compromisos en su agenda no pudo asistir al salón. Entre los presentes, Patricia Bullrich, jefa del bloque de La Libertad Avanza (LLA) en el Senado, se retiró unos minutos antes de la finalización del encuentro, generando especulación sobre las tensiones internas que persisten en el oficialismo.

Controversias legislativas y la reforma electoral

El clima dentro del cónclave también estuvo marcado por diferencias en torno a la reforma electoral. Karina Milei, secretaria general de la Presidencia, reiteró que el proyecto que consagra, entre otros artículos, la eliminación de las primarias debe ser sancionado tal cual fue elaborado por La Libertad Avanza. Sin embargo, aliados al espacio violeta en la Cámara alta consideran que el apartado conocido como Ficha Limpia debería tratarse por separado, lo que evidencia la existencia de fricciones internas respecto al manejo del proyecto.

Fuentes parlamentarias indican que la propuesta de desglosar ciertos artículos partió de Patricia Bullrich, quien ya había generado ruido dentro de las filas oficiales al exigir que Manuel Adorni presentara su declaración jurada para evitar que su situación judicial afecte la administración de Javier Milei. La exigencia de Bullrich llevó tanto al Presidente como al jefe de Gabinete a anunciar la presentación de la declaración jurada, medida que buscó calmar la inquietud sobre el liderazgo interno.

El debate sobre la reforma electoral muestra que muchos dentro de la fuerza violeta reconocen que los votos "no están" para aprobar la iniciativa tal como fue enviada por el Poder Ejecutivo, aunque no lo expresan públicamente con la contundencia de la ex ministra de Seguridad. Por su parte, cercanos a la hermana del Presidente insisten en que no habrá modificaciones y que el proyecto avanzará sin cambiar ni una coma, lo que mantiene el fuego interno activo y sin resolverse.

Balance de presencias y ausencias

El cónclave de más de dos horas reflejó un panorama donde se mezclan liderazgo, tensiones y agendas paralelas:

  • Manuel Adorni: Lideró la reunión y presentó los detalles legislativos.
  • Santiago Caputo: Ausente por compromisos previos.
  • Patricia Bullrich: Presente pero se retiró antes del final; su postura respecto a la declaración jurada y la reforma electoral generó fricciones.
  • Karina Milei: Reiteró la necesidad de sancionar la reforma electoral sin cambios.

Este cruce de posiciones evidencia que, pese a la coordinación formal, el oficialismo enfrenta resquemores internos que podrían afectar la implementación de su agenda legislativa, en un contexto donde las decisiones judiciales y las estrategias parlamentarias se encuentran estrechamente vinculadas.