Fiambalá celebró a San Pedro en una iglesia histórica completamente refaccionada
Con la participación del gobernador Raúl Jalil y numerosas autoridades provinciales y municipales, la comunidad fiambalense vivió una nueva celebración en honor a su santo patrono. La restauración integral del histórico templo realzó una jornada marcada por la devoción y el valor patrimonial de uno de los monumentos más emblemáticos de Catamarca.

La ciudad de Fiambalá vivió este lunes una de las jornadas más significativas de su calendario religioso con la celebración de las Fiestas Patronales en honor a San Pedro, una convocatoria que reunió a fieles, vecinos y autoridades en torno a la histórica iglesia dedicada al santo patrono de la localidad.

El acto contó con la presencia del gobernador Raúl Jalil, quien estuvo acompañado por el intendente de Fiambalá, Raúl Úsqueda, participando de las distintas actividades desarrolladas durante la festividad. La celebración también reunió al diputado nacional Sebastián Nóblega, la senadora Pamela López, los intendentes Ernesto Andrada, de Tinogasta, y Cristian Yapura, de Belén, además del párroco Javier Cisterna y otras autoridades que acompañaron la jornada religiosa.

Las festividades se desarrollaron en un ambiente de fe, devoción y participación comunitaria, con una importante concurrencia de vecinos que se acercaron para rendir homenaje a San Pedro, reafirmando una tradición profundamente arraigada en la identidad de Fiambalá.

 

Una iglesia completamente renovada

Uno de los aspectos más destacados de la celebración fue que la Iglesia de San Pedro lució totalmente refaccionada, permitiendo que las actividades religiosas se desarrollaran en un edificio restaurado y puesto en valor.

Las obras ejecutadas comprendieron una intervención integral sobre distintos sectores del templo, preservando su estructura histórica y mejorando sus condiciones edilicias. Entre los trabajos realizados se destacan:

  • Pintura general del edificio.
  • Arreglo de tirantes y vigas deterioradas.
  • Reparación de la cubierta del techo.
  • Construcción y mejora de las veredas perimetrales.
  • Cambio de los mármoles del altar.
  • Renovación de las instalaciones eléctricas.
  • Nueva iluminación.

Estas mejoras permitieron que el edificio recuperara plenamente su imagen, ofreciendo un espacio renovado para la comunidad y para quienes visitan uno de los principales sitios históricos de la provincia.

 

Monumento histórico 

La Iglesia de San Pedro constituye uno de los monumentos históricos más importantes de Catamarca y representa además una de las principales atracciones de la Ruta del Adobe, circuito turístico y cultural que reúne construcciones levantadas con técnicas tradicionales.

Su historia se remonta al año 1770, cuando fue construida por iniciativa del capitán Domingo Carrizo, convirtiéndose con el paso de los años en un símbolo de la identidad religiosa e histórica de Fiambalá. El reconocimiento de su importancia patrimonial llegó en 1941, cuando fue declarada Monumento Histórico Nacional, distinción que pone de manifiesto el valor arquitectónico y cultural que conserva hasta la actualidad.

La estructura del templo mantiene características propias de la arquitectura colonial de la región, elaborada con materiales tradicionales que han permitido su permanencia durante más de dos siglos.

Entre sus principales características sobresalen:

  • Grandes adobes.
  • Barro y paja como materiales constructivos.
  • Madera de algarrobo en su estructura.
  • Un campanario bajo.
  • Un atrio cercado.
  • Pinturas coloniales pertenecientes a la escuela cuzqueña del siglo XVIII.

Cada uno de estos elementos forma parte del patrimonio histórico que distingue a la iglesia y la convierte en uno de los edificios religiosos más representativos de la provincia.

La leyenda que dio origen a la devoción por San Pedro

Junto con su importancia histórica, la Iglesia de San Pedro conserva una tradición que forma parte de la memoria colectiva de Fiambalá y que explica el origen de la presencia de la imagen del santo en la localidad.

Según la leyenda, Domingo Carrizo habría traído la imagen de San Pedro desde el Alto Perú, territorio que actualmente corresponde a Bolivia, luego de haber soñado que el santo deseaba acompañarlo. La tradición relata que durante el viaje ocurrió el primero de los hechos considerados milagrosos. Un fuerte viento zonda habría ocultado a los perseguidores de Carrizo, permitiendo que pudiera continuar su camino con la imagen religiosa. Ese episodio fue interpretado como el primer milagro de San Pedro.

La historia continúa señalando que, una vez llegado a Fiambalá, ocurrió un segundo hecho extraordinario. La mula que transportaba la imagen del santo se negó a seguir avanzando, situación que fue interpretada como una señal de que ese era el lugar elegido para levantar el templo.

A partir de esa interpretación comenzó la construcción de la iglesia, que con el paso de los siglos se transformó en el principal centro de la vida religiosa de la comunidad y en un símbolo de la historia local.