El diputado nacional Sebastián Nóblega respaldó de manera explícita el planteo formulado por el intendente capitalino Gustavo Saadi para que el Gobierno nacional elimine el impuesto a los combustibles, al considerar que se trata de una medida que hoy tiene un impacto negativo sobre las finanzas municipales y sobre la economía cotidiana de la población.
Según expuso el legislador, la iniciativa surge en un escenario que definió como especialmente delicado para las administraciones locales, atravesado por "siete meses consecutivos de caída de la coparticipación". En ese marco, advirtió que los municipios se ven obligados a sostener servicios, responder a nuevas demandas y atender infraestructura sin contar con los recursos necesarios.
La advertencia de Nóblega se inscribe en una preocupación por la pérdida de ingresos de los gobiernos locales, que deben continuar garantizando el funcionamiento diario de sus estructuras en un contexto de menor disponibilidad financiera.
Los cuestionamientos
Uno de los ejes centrales del planteo del diputado estuvo puesto en la falta de ejecución de los recursos recaudados por el tributo. Nóblega sostuvo que el impuesto a los combustibles "genera alrededor de 6,1 billones de pesos", pero remarcó que, a su entender, esos fondos no están siendo aplicados de la manera correspondiente.
En particular, explicó que una parte sustancial de esa recaudación debería orientarse a infraestructura vial, aunque denunció que el destino previsto no se refleja en la realidad. En esa línea, fue enfático al remarcar que "las obras están paralizadas y no se ve una mejora", una observación que conecta directamente con el reclamo por la eliminación del tributo.
Impacto en el bolsillo y en los servicios municipales
Para el legislador, la supresión del impuesto tendría un efecto inmediato y concreto en la vida diaria. Remarcó que la medida "va a mejorar el bolsillo de la gente", en especial de cada vecino que debe cargar combustible, pero subrayó que el beneficio no se agotaría en el consumidor particular.
También señaló que la reducción del costo de los combustibles impactaría de lleno en el funcionamiento de los municipios, que dependen de esos insumos para sostener tareas esenciales.
Entre los servicios mencionados, puntualizó el movimiento de los camiones, el uso de maquinaria, el sostenimiento de la recolección de residuos y la prestación de otros servicios públicos básicos
La observación apunta a que el costo del combustible no solo condiciona la economía doméstica, sino también la capacidad operativa de los gobiernos locales.
Efecto sobre alimentos, industria y comercio
Nóblega profundizó además sobre el efecto multiplicador que tienen los aumentos de combustibles en toda la estructura económica.
Según advirtió, el incremento repercute directamente en alimentos, en la industria, hace lo propio con el comercio y, por endem en la vida diaria de la población. Al definir el tema como "una situación clave", vinculó el precio del combustible con la evolución general de costos en la economía, desde la logística hasta la producción y la comercialización.