El gobernador de Catamarca, Raúl Jalil, participó de una exposición especial en el marco del 7° Congreso Industrial del Consenso Nacional del Trabajo y la Producción, que se desarrolla hasta el 27 de agosto en el Pabellón Azul de La Rural. El encuentro es organizado por Industriales Pymes Argentinos (IPA) bajo el lema "Federalismo productivo: provincias que invierten, producen y quieren exportar más".
En ese escenario, Jalil ubicó en el centro de la discusión la necesidad de que los Estados provinciales desarrollen herramientas concretas para que las PyMEs locales puedan integrarse a las cadenas de valor de los sectores en expansión, con la minería como uno de los ejemplos centrales.
La cuestión no fue presentada únicamente como un desafío de crecimiento productivo, sino también como una discusión sobre las condiciones necesarias para que las empresas locales puedan incorporarse a nuevas oportunidades económicas. En ese sentido, la propuesta provincial apunta a generar instrumentos específicos que permitan acompañar a las PyMEs frente a los procesos de expansión sectorial.
Un esquema impositivo diferencial
Durante su exposición, el gobernador adelantó que Catamarca evalúa implementar leyes especiales destinadas a distintas actividades consideradas estratégicas dentro de la estructura productiva provincial. El esquema contemplaría:
- Actividades primarias.
- Clústeres productivos.
- Industria.
- Economía del conocimiento.
- Turismo.
La propuesta incluiría un tratamiento diferencial en el Impuesto sobre los Ingresos Brutos. El objetivo planteado aparece ligado a la generación de condiciones específicas para sectores que puedan requerir instrumentos diferenciados dentro de una estrategia provincial de desarrollo.
Jalil también cuestionó los mecanismos que condicionan el acceso a determinados beneficios a la presentación de certificaciones o niveles de capacitación previos. Su argumento fue que ese tipo de requisitos puede terminar beneficiando a las compañías que ya poseen mayores capacidades, en lugar de facilitar la incorporación de aquellas que necesitan precisamente apoyo para desarrollarlas.
"A veces funciona así el Estado y es un problema", sostuvo el mandatario.
La discusión sobre los beneficios impositivos, además, fue vinculada por Jalil con la necesidad de ofrecer seguridad jurídica y previsibilidad a quienes toman decisiones de inversión. Según explicó, la propuesta de un tratamiento tributario diferencial para las actividades comprendidas en leyes especiales ya fue conversada con el ministro de Economía de la Nación, Luis Caputo.
Financiamiento y transformación tecnológica
La estrategia planteada por Catamarca también incorpora una dimensión financiera. El gobernador informó que la provincia trabaja junto al Banco Nación en alternativas de financiamiento con tasas diferenciadas para las empresas.
El esquema, de acuerdo con lo expuesto, combina distintas herramientas de acompañamiento y no se limita al crédito. La propuesta contempla:
- Asistencia directa.
- Financiamiento con tasas diferenciadas.
- Apoyo a la transformación tecnológica de los sectores con mayores dificultades.
De este modo, la política productiva presentada durante el Congreso reúne instrumentos tributarios, financieros y tecnológicos alrededor de una misma preocupación: generar condiciones para que las empresas puedan participar de las oportunidades que surgen en los sectores en expansión.
El desafío de una economía que se digitaliza
En otro tramo de su exposición, Jalil abordó un fenómeno que introduce nuevas dificultades para la política tributaria argentina: la digitalización de la economía y el crecimiento de los activos digitales.
El gobernador recordó que durante el Gobierno de Alberto Fernández se había planteado avanzar sobre mecanismos de control vinculados a los activos digitales. En su análisis, la expansión de estas nuevas formas de intercambio agregó desafíos para la economía nacional, particularmente en relación con la formalización.
La cuestión tributaria, bajo esta perspectiva, queda atravesada por una transformación de las formas en que se desarrollan los intercambios económicos. Para Jalil, la discusión no puede reducirse únicamente a cuánto se cobra, sino que también debe considerar cuánto de la actividad económica se encuentra efectivamente incorporado al circuito formal.
Formalizar para ampliar la base y reducir impuestos
Ese vínculo entre formalización y política tributaria fue expresado de manera directa por el gobernador: "Si se blanquea la economía, nos permitiría a nosotros bajar algunos impuestos."
La afirmación forma parte de una propuesta más amplia: cualquier reforma tributaria, según planteó Jalil, debería estar acompañada por un proceso de mayor formalización económica. La reducción de impuestos, en este enfoque, debería apoyarse sobre una base económica más amplia, de manera que la disminución de la presión tributaria pueda sostenerse y no quede planteada como una medida aislada.
El planteo conecta así dos dimensiones que atravesaron su exposición. Por un lado, la necesidad de crear condiciones para que las empresas puedan producir, invertir, incorporar tecnología y acceder a nuevos mercados. Por otro, la necesidad de ampliar la cantidad de actividad económica que participa formalmente del sistema.
Brasil como antecedente para el debate argentino
Jalil incorporó nuevamente al debate la experiencia de Brasil, a la que citó como antecedente para la discusión tributaria argentina. En particular, hizo referencia a su esquema de tasa unificada entre niveles de gobierno.
La mención se inscribe en una discusión más amplia sobre cómo estructurar un sistema tributario que acompañe la actividad económica y, al mismo tiempo, permita avanzar en una mayor formalización. En la exposición del gobernador, este antecedente aparece asociado a la necesidad de pensar una reforma de manera integral.
El recorrido planteado en el Congreso parte de una preocupación concreta por las PyMEs y su integración a las cadenas de valor, atraviesa la creación de leyes especiales y tratamientos diferenciales en Ingresos Brutos, incorpora financiamiento y transformación tecnológica, y desemboca en una discusión sobre digitalización, activos digitales, formalización y reforma tributaria.
En ese marco, la participación de Catamarca en el 7° Congreso Industrial quedó vinculada a una agenda que busca combinar producción, inversión, financiamiento, tecnología y previsibilidad, dentro del eje federal propuesto por el encuentro: provincias que invierten, producen y aspiran a exportar más.