El gobernador Raúl Jalil se pronunció a favor de la aprobación de la reforma de la Ley de Glaciares, al sostener que se trata de una herramienta clave para fortalecer el federalismo y potenciar el desarrollo productivo de las provincias. En declaraciones radiales a medios nacionales, el mandatario afirmó que la normativa "viene a aclarar algo que faltaba definir", aludiendo a la necesidad de otorgar un marco más preciso para el avance de inversiones, especialmente en el sector minero. Desde esa mirada, consideró que la reforma permitirá generar mayor seguridad jurídica y ambiental, dos condiciones que vinculó con la posibilidad de consolidar nuevos proyectos en Catamarca.
Jalil volvió a remarcar que la actividad minera es central para la provincia, no solo por su peso productivo sino también por su impacto en la generación de empleo y en la dinámica económica de distintas regiones.
La Puna y los recursos naturales
Uno de los conceptos centrales de su argumentación estuvo puesto en las características geográficas y productivas de Catamarca. El gobernador sostuvo: "nosotros, en la puna catamarqueña, llueve 50 milímetros al año, o sea, no podemos sembrar soja. Tenemos que desarrollar nuestros recursos naturales".
Con esa definición, vinculó la defensa de la minería con la necesidad de aprovechar las capacidades específicas del territorio provincial, especialmente en la Puna catamarqueña, donde la actividad extractiva aparece como una de las principales alternativas de desarrollo.
En esa línea, recordó que la provincia ya contaba con antecedentes normativos en la materia, al señalar que "ya teníamos una ley de inversión minera en los años 90", y mencionó que la primera empresa que exporta litio es hoy Rio Tinto, compañía que, según precisó, lleva más de 30 años.
RIGI, inversiones y empleo
Jalil también destacó el papel del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), al afirmar que "ha acelerado algunas decisiones del proceso de inversión". Según explicó, este régimen está generando empleo y relación con los proveedores, consolidándose como una herramienta para dinamizar el entram
ado económico asociado a la minería.
El mandatario señaló que actualmente Catamarca cuenta con inversiones por más de 8 mil millones de dólares, un volumen que ubicó dentro de una estrategia nacional más amplia vinculada a la generación de divisas. En ese sentido, afirmó que la minería, el petróleo, el gas, la agroindustria y las economías del conocimiento le van a dar los dólares al país para que se estabilice.
Además, reiteró que uno de los desafíos de la etapa que viene es fortalecer la pequeña y mediana minería, en línea con el avance de proyectos ligados al cobre y al litio.
Control ambiental, social y económico
Frente a los cuestionamientos sobre el impacto de la actividad, Jalil defendió los mecanismos de supervisión existentes. Según sostuvo, "no hay sector económico que tenga más control que la minería", en referencia a los controles ambientales que acompañan la actividad.
Dentro de esos mecanismos mencionó las audiencias públicas, los monitoreos periódicos, los controles estatales, sociales y económicos. Al profundizar sobre el control social, explicó que implica que el desarrollo minero permita que "llegue el asfalto, que llegue la luz, que llegue la educación" a la Puna catamarqueña.
En cuanto al control económico, indicó que la provincia dispone de un fondo económico donde ingresan los recursos, con la participación del Banco Nación, y desde donde se financian las obras realizadas con fondos de regalías.
Una agenda de desarrollo
En sus declaraciones, Jalil también dejó un mensaje político al agradecer "a los que votaron" la reforma y cuestionar a quienes no acompañaron la norma. En ese marco, expresó que es bueno que "Jorge Macri y Axel se dediquen a ver qué van a hacer con el Riachuelo", mientras Catamarca se enfocará en "ver qué vamos a hacer con nuestros recursos".
La frase condensó su defensa del criterio federal en la administración de los bienes naturales y la necesidad de que cada provincia defina su propia estrategia.
"No podemos vivir sin minería"
En el tramo final, el gobernador fue categórico al afirmar: "En lo personal, hoy no podemos vivir sin minería". A partir de esa definición, sostuvo que el desafío argentino es de gran magnitud y que el RIGI viene a acompañar o acelerar ese proceso, en una etapa en la que el país necesita dólares para estabilizar la macroeconomía.
También señaló que leyes como el RIGI, la reforma de glaciares y otras normas de inversión minera son herramientas orientadas al desarrollo.
Finalmente, pidió salir de la lógica de rechazo automático al señalar: "tenemos que salir de que a todos no, porque es de Milei", y remarcó que "Milei es nuestro presidente", por lo que consideró necesario construir una agenda de desarrollo en la que cada provincia resuelva sus propios desafíos con equipos técnicos y confianza en sus capacidades.