La secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, resolvió convocar a una reunión de la mesa política oficialista para el próximo martes, en lo que constituye el primer encuentro del órgano tras una etapa de interrupción interna. El llamado adquiere especial relevancia política al producirse inmediatamente después de la renuncia de Manuel Adorni, ex jefe de Gabinete.
El nuevo cónclave tendrá además un componente inédito: será el escenario del debut de Diego Santilli en su nuevo rol como jefe de Gabinete, quien asumirá la coordinación del equipo de ministros y funcionarios en carácter de ministro coordinador. Su presencia en esta instancia marca un reordenamiento dentro del esquema de conducción política del oficialismo.
Fuentes oficiales señalaron que aún no se definió el horario exacto del encuentro, debido a que ese día podría coincidir con un eventual compromiso de la Selección Argentina, lo que introduce una variable logística inusual en la organización del cónclave. Sin embargo, confirmaron que la reunión se llevará adelante con el objetivo central de comenzar a delinear la agenda legislativa que el presidente Javier Milei pretende impulsar durante la última parte del año.
Una mesa política suspendida y un clima de desgaste interno
La reactivación de estos encuentros no es menor dentro del funcionamiento del oficialismo. Las reuniones de la mesa política de La Libertad Avanza habían permanecido suspendidas durante tres semanas, en un contexto de creciente tensión interna que terminó derivando en la salida de Manuel Adorni.
El desgaste acumulado se tradujo en su renuncia como jefe de Gabinete, en medio de un escenario complejo marcado por denuncias vinculadas al incremento de su patrimonio y por un estado anímico descripto como "maltrecho, sin línea defensiva". Este contexto fue determinante para la interrupción del funcionamiento habitual del comando político.
Un dato clave en esta cronología es que los encuentros del espacio se habían interrumpido tras la reunión del 11 de junio, fecha que funcionó como punto de quiebre dentro de la dinámica interna del oficialismo. A partir de allí, la mesa política dejó de reunirse en forma regular.
El episodio del 11 de junio y la crisis en torno a Adorni
El encuentro del 11 de junio coincidió con un episodio que profundizó la controversia en torno a Manuel Adorni. En esa semana, el entonces jefe de Gabinete reconoció públicamente haber ahorrado 500.000 dólares "en negro", explicación que buscó justificar la adquisición de inmuebles y viajes, los cuales fueron atribuidos a una inversión en bitcoins.
Este reconocimiento no logró disipar las dudas dentro del propio espacio político. Por el contrario, la explicación generó nuevas tensiones internas y abrió una línea de cuestionamientos que impactó directamente en la estabilidad de su conducción.
Tensiones internas y el rol de Patricia Bullrich
La versión ofrecida por Adorni no fue suficiente para satisfacer a la jefa del bloque libertario, Patricia Bullrich, quien objetó de manera explícita la "débil" explicación sobre el incremento patrimonial registrado en un período breve de tiempo.
El clima de tensión interna se mantuvo incluso en medio de intentos del oficialismo por proyectar normalidad. En ese contexto, trascendió la existencia de una fotografía institucional en la que se lo veía a Adorni junto a una torta de cumpleaños, en ocasión del aniversario de la ex ministra de Seguridad, Patricia Bullrich. Sin embargo, ese gesto simbólico no logró disimular las fricciones políticas que atravesaban al espacio.
Santilli y el nuevo esquema de coordinación política
En este nuevo escenario, la figura de Diego Santilli adquiere un rol central. El dirigente, que ya había participado de estos cónclaves cuando ocupaba el cargo de ministro del Interior, ahora regresa a la mesa política bajo una nueva responsabilidad: la de jefe de Gabinete y ministro coordinador.
Su incorporación se produce en un momento clave para el oficialismo, que busca recomponer su dinámica interna y retomar la planificación estratégica de su agenda legislativa. La reunión del próximo martes aparece así como un punto de inflexión tras semanas de suspensión, tensiones internas y reconfiguración del equipo de gobierno.
En ese marco, la convocatoria de Karina Milei no solo reactiva un espacio de coordinación política, sino que también inaugura una nueva etapa de conducción en la que el oficialismo intentará ordenar su estructura tras una serie de movimientos que alteraron su equilibrio interno en las últimas semanas.